El Gobierno colombiano confirmó que acordó con la administración de Donald Trump priorizar operaciones contra “objetivos de alto valor”, incluidos líderes de disidencias de las FARC, ELN y el Clan del Golfo, en el marco de la cooperación bilateral.
El académico del Instituto de Estudios Internacionales de la U. de Chile analizó el encuentro entre Donald Trump y Gustavo Petro y el nuevo escenario regional tras la salida de Nicolás Maduro.
EE.UU. y Colombia sostuvieron su primera reunión desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, tras un año de reproches y tensiones. El encuentro ocurrió un mes después de la detención de Nicolás Maduro, con foco en petróleo y narcotráfico.
En un hermético encuentro marcado por la sobriedad protocolaria, ambos líderes abordaron el futuro de la estrategia antidrogas y el nuevo panorama regional tras la captura de Maduro. Una cita que abre una ventana de distensión diplomática.
El académico y opositor venezolano de izquierda repudió la acción de EEUU, pero también señaló que “el gobierno de Maduro ha desmantelado los derechos, la democracia y la soberanía popular”.
Venezuela y Estados Unidos iniciaron este viernes un proceso para restablecer relaciones diplomáticas tras la caída del presidente Nicolás Maduro, que dio paso además a la liberación a cuentagotas de presos por razones políticas.
Si bien el excanciller reconoció la importancia de las excarcelaciones, apuntó a críticas en Estados Unidos “que llevaron a Marco Rubio a presionar para que se hiciera este gesto”. “La palabra democracia no está en los planes de Trump”, aseveró.
Tras el operativo para capturar a Nicolás Maduro, el periodista Jon Lee Anderson calificó la acción de EE. UU. como una muestra de poder al estilo del siglo XIX. Anderson advirtió que el próximo objetivo de Washington en la región es Cuba.
Tras los ataques de Estados Unidos en Venezuela, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, activó un plan preventivo en la frontera para proteger a la población, preservar la estabilidad y atender eventuales necesidades migratorias.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó una guerra con Venezuela pese a la escalada militar por los ataques de Washington a supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, que han dejado al menos 50 muertos.
La Fiscalía colombiana registró la sede de Colombia Humana, partido del presidente Gustavo Petro, por la investigación de presunta financiación irregular de su campaña. El partido negó que sea una investigación penal.
La movilización naval de EE.UU. con el portaaviones USS Gerald R. Ford, es leída por expertos como un aviso a los gobiernos de Venezuela y Colombia, en una escalada que plantea el riesgo de una ofensiva para “neutralizar” al régimen de Maduro.
El presidente calificó a su homólogo colombiano de “maleante” y sugirió que era un narcotraficante que estaba llevando a su país a la ruina. El secretario de Estado, por su parte, dijo que “el único problema de Colombia” es su “presidente lunátuco”.
En respuesta a la decisión del gobierno estadounidense de retirar el visado al presidente colombiano, el país caribeño sugirió reubicar la sede de Naciones Unidas en un lugar “neutral”.
En el marco de la 80ª Asamblea General de Naciones Unidas, el Presidente Boric encabezó una reunión con sus pares de Brasil, Colombia, España y Uruguay, en la que los mandatario abordaron los desafíos de la polarización y los discursos de odios.
El presidente de Colombia, reclamó ante la Asamblea General de Naciones Unidas que “deben abrirse procesos penales” contra el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, por el bombardeo de embarcaciones en la costa caribeña.
El mandatario viajará este lunes 22 de septiembre a Nueva York junto a los ministros de RR.EE., Alberto van Klaveren; de Desarrollo Social, Javiera Toro; de la Mujer, Antonia Orellana; y de Medio Ambiente, Maisa Rojas; más un grupo de parlamentarios.