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Año XVI, 14 de abril de 2024


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Germán Correa por Sergio Onofre Jarpa: “Los gestos que tuvo en un momento crítico para el país no reivindica el resto de su pasado pro pinochetista”

El sociólogo y exministro cuestionó el rol del fundador de RN en crímenes cometidos durante la dictadura y achacó a la derecha “no ser profundamente democrática”. “Algunos de ellos lamentan seguramente no haber liquidado más izquierdistas”, dijo.

Natalia Palma

  Lunes 14 de agosto 2023 20:11 hrs. 
Valparaiso,30 de Agosto 2016.Camara de diputados sesion especial. Sesion especial de la Camara que tuvo como objeto de analizar los principales problemas y deficiencias en los planes
de inversion con que cuenta la Empresa de Ferrocarriles del Estado, particularmente la
postergacion del proyecto Santiago-Melipilla, y la puesta en marcha del proyecto Rancagua Express..En la imagen German Correa.presidente de EFE.


Fotos Claudio Bueno. Aton Chile

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Fue luego de un impasse entre el Presidente Gabriel Boric y Renovación Nacional que la figura del ex ministro del Interior de Augusto Pinochet y fundador del partido de derecha, Sergio Onofre Jarpa, volvió a salir al pizarrón a propósito de sus responsabilidades en los crímenes que se cometieron durante la dictadura.

Y es que en el marco de una ceremonia realizada la semana pasada en el Museo de la Memoria en homenaje a Rodolfo Seguel y a dirigentes que lucharon contra el régimen, el mandatario cuestionó que actores como la exautoridad terminaran sus días en impunidad ante los hechos ocurridos. Declaraciones que provocaron que el timonel de RN, Francisco Chahuán, exigiera una disculpa por parte del jefe de Estado y reivindicara a Jarpa como pieza clave para la vuelta a la democracia.

¿Pero quién era realmente Sergio Onofre Jarpa Reyes?

Nacido en Rengo el 8 de marzo de 1921, Jarpa fue un agricultor y político del extinto Partido Nacional y, posteriormente, fundador y presidente de Renovación Nacional entre 1987 y 1990, durante el período de la transición. Asimismo, se desempeñó como senador durante dos períodos, el primero entre 1973 y 1981 por la Cuarta Agrupación Provincial Santiago y luego entre 1990 y 1994 por Undécima Circunscripción Senatorial, Región del Maule.

Mientras, durante la dictadura ocupó los cargos como delegado de Chile ante las Naciones Unidas en 1974, embajador en Colombia entre 1976 y 1978, embajador en Argentina entre 1978 y 1983 y finalmente como ministro del Interior entre 1983 y 1985.

En conversación con Radio Universidad de Chile, el sociólogo y exministro de los expresidentes Patricio Aylwin y Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Germán Correa, efectuó un repaso crítico del fundador de RN, señalando que “fue un personaje bastante funesto, no solamente apoyó todos los atropellos a los derechos humanos que se estaban cometiendo en Chile cuando fue a las Naciones Unidas a mentir, sino que, además, cuando asumió el Ministerio del Interior, recordemos para las primeras protestas, lo hizo con 26 personas que fueron asesinadas en las calles de Santiago, reprimiendo esa protesta”.

Esto último, precisamente a propósito de las protestas en contra del régimen ocurridas en agosto de 1983 en la periferia de la capital, que en dos días dejó un total de 29 muertos y más de 200 heridos, en su mayoría por tiros desde vehículos policiales y de los que Sergio Onofre Jarpa no pronunció palabra al respecto.

Por lo mismo, Correa cuestionó que “cuando la derecha lo homenajea y lo defiende, está defendiendo el régimen dictatorial, que fue impulsado por la derecha y hasta hoy día yo diría que ellos añoran ese régimen y añoran a Pinochet. Entonces, a mí no me extraña, pero sin duda alguna que después de 50 años es bastante repudiable que ni siquiera hagan un reconocimiento de que los golpes de Estado no son el mecanismo para resolver los conflictos políticos en un país”.

En ese sentido, comentó que “Jarpa en la dictadura fue partícipe de los atropellos a los derechos humanos y obviamente tiene gestos por así decir en algunos momentos, en que él fue una figura que aceptó, que conversó con Aylwin en esa época respecto al plan de autogolpe que tenía Pinochet para desconocer el plebiscito (de 1988)”.

Así, Correa rememoró que “se sabe hoy día perfectamente aquello, además, porque lo corroboró el general (Fernando) Matthei cuando señaló que Pinochet la noche del plebiscito trató de que ellos firmaran un decreto para movilizar las tropas a las calles, que era parte de un plan que del cual nosotros tomamos conocimiento y lo dimos a conocer al Cuerpo Diplomático y distintas personas en su momento”.

“Jarpa desempeñó un papel ahí, por cierto, Aylwin conversó con Jarpa, Jarpa se movió en su círculo en ese sentido, pero yo creo que ‘una golondrina no hace verano’, es decir, los gestos que tuvo en un momento determinado bastante crítico para el país no reivindica el resto de su pasado pro pinochetista, del Golpe de Estado, además, fue uno de los activos conspiradores contra el gobierno constitucional del Presidente Allende”, mencionó el también ex timonel del PS.

Política y tendencias de ultraderecha

Consultado el exsecretario de Estado por el resurgimiento de tendencias de ultraderecha, sostuvo que este tipo de situaciones “marca los fracasos de la democracia a nivel mundial, una democracia que en todas partes se ha ‘elitizado’, que además es reforzada por todas las desigualdades sociales que son consecuencia del modelo neoliberal, es decir, estamos viviendo una etapa del descrédito de la política producto también de la profundización de su crisis previa al neoliberalismo. Este es un fenómeno mundial, pero no por eso nos libera a nosotros como chilenos de nuestros propios temas y cómo nos manejamos”.

“En ese sentido, creo que hemos tenido fracasos en los gobiernos democráticos que ha habido desde los ’90, también tenemos que reconocer las cosas que no se hicieron, las cosas que no se hicieron bien, las cosas que se trataron de hacer y no se pudo porque la derecha lo impidió, porque tenía una mayoría espuria en el Congreso; dar cuenta de nuestros errores, nuestros vacíos y asumirlos con un cambio en la conducta política, que no se ve por ninguna parte”, manifestó.

Correa insistió en que “la derecha nunca ha dejado de apoyar al régimen dictatorial, todo esto es un maquillaje democrático, la derecha no es profundamente democrática, cada vez que puede y en función de los intereses sociales de los sectores que representa da golpes de Estado en Chile y en el mundo y la derecha chilena nunca realmente ha dejado de admirar la dictadura y lamentan, alguno de ellos seguramente, no haber liquidado más izquierdistas de lo que hicieron”.

“Entonces, ahí tenemos un problema de fondo y esa herida que tiene el país, que se mantiene ya por 50 años, va a seguir por 50 años más seguramente y por generaciones, por eso, porque no hay un reconocimiento de que hay ciertas cosas que, si uno realmente es demócrata, no puede admitir simplemente”, reafirmó.

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