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Biblioteca de la Recoleta Domínica abre un tesoro de la música chilena

Más de 450 partituras y libros relacionados con música serán puestos a disposición por la Biblioteca Patrimonial Recoleta Domínica. Incluso hay varias obras que fueron censuradas por la Iglesia. Los investigadores afirman que esto permitirá reconstruir el desarrollo musical chileno desde el siglo XVIII hasta el XX.

Rodrigo Alarcón L.

  Jueves 10 de octubre 2013 19:51 hrs. 





Fueron cientos las partituras, libros de música y otras piezas, guardadas en cajas de cartón, las que encontró el musicólogo Víctor Rondón cuando se internó en los archivos de la Biblioteca Patrimonial Recoleta Domínica. Junto a Fernanda Vera y José Manuel Izquierdo, desde el año pasado se dieron el trabajo de separar y catalogar cada una de ellas.

Finalmente, este jueves presentaron oficialmente un catálogo del archivo, que incluye 455 obras -la mayoría de ellas partituras- que permitirán reconstruir parte del desarrollo musical chileno desde el siglo XVIII hasta los primeros años del siglo XX.

Entre las piezas hay partituras manuscritas e impresas de música religiosa, pero también otros hallazgos: encontraron composiciones de mujeres, algo poco frecuente para la época, y partituras con un timbre especial que las declaraba como no aceptables. En aquellos años, la Iglesia consideró que sus letras o acordes no eran adecuados.

Entre los archivos incluso se encuentran partituras de José Bernardo Alcedo (1798-1878), considerado como uno de los principales compositores de Perú y autor del himno nacional de ese país.

Convento de la Recoleta Domínica, alrededor de 1860. Foto: Dibam.

Convento de la Recoleta Domínica, alrededor de 1860. Foto: Dibam.

Víctor Rondón, académico de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, destacó que el nuevo catálogo se sumará a los trabajos que ya se han desarrollado en la Catedral Metropolitana, el Archivo Andrés Bello de nuestra casa de estudios y el Seminario Pontificio Mayor.

En particular, el de la Recoleta Domínica “se caracteriza porque, aparte de la Catedral, este es el centro que tiene más cosas coloniales. Hay cosas de 1716 en adelante y algunos materiales que provienen de los jesuitas, que al ser expulsados, pasaron a los dominicos. También hay muchísimos manuales de instrumentos, que son interesantes para saber cómo ha sido el desarrollo de la educación musical. Tenemos música impresa y manuscrita, religiosa y mucha música secular, lo que habla de que en el siglo XIX los músicos tocaban indistintamente una y otra”.

Rondón consideró además que el ordenamiento del archivo permitirá ahora iniciar diversos tipos de investigaciones que permitan que esta música, desconocida hasta ahora, comience a ser divulgada: “Es lo que nosotros esperamos y es lo más difícil, porque si le preguntas a cualquier persona que te nombre un compositor chileno del siglo XIX o que tararee una melodía de esa época, nadie lo va a lograr. Si preguntas lo mismo con la música europea, todo el mundo puede cantar un pedacito de la Novena de Beethoven o algo así. Entonces estamos recién en la etapa en que la música está disponible y ya vendrá la época en que los músicos empiecen a tocarla y a grabarla, para que finalmente llegue donde tiene que llegar: al oído de la gente común y corriente”, dijo.

Obras sacras, impresas e incompletas. Foto: Dibam.

Obras sacras, impresas e incompletas. Foto: Dibam.

Justamente, una de las novedades del archivo es que estará disponible para todo público, ya que la Biblioteca Patrimonial Recoleta Domínica depende de la Dibam. Así, cualquier persona podrá acceder a los originales, cumpliendo con condiciones mínimas de conservación dispuestas por la institución.

Carolina Nahuelhual, directora de la biblioteca, afirmó que “la importancia de este trabajo es dar a conocer esta información y que como centro patrimonial estamos abiertos a la comunidad, entonces también generamos el acercamiento del patrimonio bibliográfico para público general y la comunidad. Eso genera una comunicación, un intercambio o diálogo histórico con las obras. Es importante que las personas puedan acercarse a este patrimonio, no es conveniente que todo esté súper guardado y nadie tenga acceso. Eso es contraproducente para la generación de conocimiento y la difusión de los materiales”-

El nuevo Catálogo del Archivo Musical de la Recoleta Dominica fue presentado oficialmente con una ceremonia realizada el jueves por la noche, en la que además se presentó el guitarrista chileno Carlos Pérez. Para público general estará disponible desde noviembre, aunque ya hay una exposición que permite conocer algunas de sus piezas.