Diario y Radio U Chile

Año XIII, 20 de enero de 2021

Escritorio MENÚ

Partidos en “peligro de extinción” condenan implicancias del binominal

El Tricel dejó sin efecto la inscripción en el Registro de Partido Políticos de aquellas colectividades que no lograron el cinco por ciento de respaldo en las elecciones parlamentarias ni eligieran al menos cuatro legisladores. Lejos de mostrarse sorprendidos, las colectividades en cuestión optarán por el mismo mecanismo que les permite la ley para sobrevivir: la fusión con “partidos satélite”, condenando las implicancias de la legislación.

Héctor Areyuna

  Martes 18 de febrero 2014 16:09 hrs. 
votos elecciones


Los partidos Regionalista Independiente (PRI), Humanista (PH), Movimiento Amplio Social (MAS), Ecologista Verde (PEV), Progresista (PRO), Igualdad (PI), Liberal de Chile, Ecologista Verde del Norte, Fuerza del Norte e Izquierda Ciudadana (IC) son los afectados por la ley.

Sin embargo, no es una sorpresa para sus dirigentes. La mayoría de ellos, consultados por Radio Universidad de Chile, optarán por la fusión con partidos pequeños de carácter regional, los que ofician como “partidos satélite”, para evitar la disolución.

Un ejemplo de ellos es el Partido Copihue, publicado este lunes en el Diario Oficial. La instancia, ligada al PRO que levantó la candidatura presidencial de Marco Enríquez-Ominami. Mismo mecanismo optarán en el PRI, PH, MAS e Igualdad, el que hace poco institucionalizó Igualdad del Norte y el Partido Ecologista Verde.

Más allá de las posibilidades para mantener la legalidad. La situación levanta un obligado cuestionamiento a la legislación sobre partidos políticos vigente. Incluso desde el interior de la Nueva Mayoría, a través del presidente del MAS, senador Alejandro Navarro.

El parlamentario explicó que “el requisito de cumplir con cuatro diputados electos y el 5% de la votación nacional es una barrera que no pueden superar los partidos más pequeños, es una exigencia absurda. En la última elección de diputados el MAS tuvo dos cupos y compitió con dos candidatos y la ley exige cuatro diputados electos. Desde el inicio nuestra posibilidad de mantener la legalidad estaba vetada. En una Constitución democrática la posibilidad que participen las minorías, los partidos regionales tienen que dar paso a una nueva legislación”.

Por su parte el PRI propuso al Gobierno, antes de las elecciones del año pasado, una modificación legal. Su presidente, Humberto de la Maza, culpó a los bloques favorecidos por el sistema binominal de no dar curso a una reforma.

En este sentido, el líder del PRI detalló que “nosotros presentamos un cambio legislativo, porque es de toda justicia. El PRI tiene más de 130 concejales, 8 cores y podría correr el riesgo de disolución. Nos parece absolutamente aberrante que todavía no se modifique esta ley, cuando se dictó la ley de partidos políticos ninguna coalición ha sido capaz de modificarla, ahí está el ejemplo del Binominal que es vergonzoso. La desidia con que el Parlamento ha tomado estas modificaciones y la ley de partidos políticos creada por el gobierno militar está incólume. Los partidos poderosos que están representados no les gusta el término del binominal”.

El presidente del Partido Humanista, Danilo Monteverde, agregó que las propuestas consideradas por la Nueva Mayoría y la Alianza sólo apuntan a conservar el llamado “duopolio político”.

“Creemos que cualquiera de estos cambios que se propongan desde el binominalismo, ya sea desde la Nueva Mayoría o de la Alianza hay que verlos con mucha lupa, en otras oportunidades no ha tocado estar en el debate con ellos y hemos manifestado nuestras inquietudes, nada de eso se ha tomado en cuenta y los únicos cambios que ellos hacen es para dificultar aún más la inscripción de nuevos partidos porque quieren mantener su monopolio intacto”, enfatizó Monteverde.

Finalmente, el vocero del Partido Igualdad, Lautaro Guanca, coincidió en esto y aseguró que a partir de la situación se abre un debate amplio en la materia.

El dirigente de la colectividad afirmó que “acá no vale una iniciativa legislativa para que el mismo duopolio, que en realidad está pensando otra cosa, hemos sabido que ellos están planteando de hacer más difícil el proceso de legalización de nuevas colectividades, para que no les vaya a aparecer una persona mirando en el camino, es decir, luchadores populares que logren instrumentalizar una herramienta política como un partido y no al revés que el movimiento social sea instrumentalizado por un partido político, como ha resultado hasta ahora. La perspectiva de cambio es un debate profundo, nosotros creemos que ya comenzó y está misma crisis lo genera”.

Varias de las colectividades consultadas consideraban el mecanismo de la fusión incluso antes de las elecciones y por ejemplo, en el caso del PH, no es primera vez que se hace.

Otra coincidencia es el cansancio que esto implicaría los partidos más pequeños, que acusan no poder levantar cabeza ante el actual paradigma legislativo.