El Tricel dejó sin efecto la inscripción en el Registro de Partido Políticos de aquellas colectividades que no lograron el cinco por ciento de respaldo en las elecciones parlamentarias ni eligieran al menos cuatro legisladores. Lejos de mostrarse sorprendidos, las colectividades en cuestión optarán por el mismo mecanismo que les permite la ley para sobrevivir: la fusión con “partidos satélite”, condenando las implicancias de la legislación.