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Mensaje navideño papal: apela a fraternidad entre los pueblos y lamenta la insaciable codicia

En su tradicional mensaje “Urbi et orbi” del día de Navidad, el papa hizo un llamado para que impere “la fraternidad”, pidió por la concordia en Venezuela y Nicaragua y llamó a la comunidad internacional para que se alcancen soluciones en Siria y Yemen.

RFI

  Martes 25 de diciembre 2018 11:48 hrs. 





Bajo un sol radiante en la Plaza San Pedro y frente a miles de católicos el papa Francisco centró su discurso de Navidad en el llamado a la “fraternidad entre los pueblos, entre las personas con ideas diferentes pero capaces de respetarse y de escucharse mutuamente”. El papa también enumeró algunos de los conflictos más álgidos en el mundo y pidió en su oración por el entendimiento y concordia en tierra santa, en Siria, en Yemen o África. Venezuela y Nicaragua estuvieron también en el mensaje navideño del papa, países a los que hizo un llamado especial.

“Que este tiempo de bendiciones, conceda a Venezuela recuperar la concordia y que todos los componentes sociales trabajen para el desarrollo del país y para la asistencia a los más necesitados de la población. Y a los habitantes de la querida Nicaragua, para que no prevalezcan las divisiones y las discordias pero que todos confluyan para favorecer la reconciliación y construir juntos el futuro del país” dijo el líder de la Iglesia Católica.

 En su tradicional repaso general a los conflictos del planeta, el soberano pontífice llamó a la comunidad internacional a “esforzarse firmemente” para que los refugiados sirios “puedan vivir en paz en su país”.
La guerra en Yemen, por su parte, ha dejado al menos 10.000 muertos desde 2015 y provocó la peor crisis humanitaria del mundo, según Naciones Unidas.
“Pienso en Yemen, con la esperanza de que la tregua alcanzada […] pueda aliviar finalmente a tantos niños y a las poblaciones, exhaustos por la guerra y el mundo” agregó.
El poder apoyado militarmente por Arabia Saudita y los rebeldes hutíes, apoyados políticamente por Irán, alcanzaron el 13 de diciembre en Suecia un acuerdo de alto el fuego “inmediato” negociado por la ONU.

El papa no olvidó la Tierra Santa en su mensaje, apelando de nuevo al “diálogo”. Que la Navidad “haga posible que israelíes y palestinos retomen el diálogo y emprendan un camino de paz que pongan fin a un conflicto” que dura más de setenta años, declaró.

Igualmente expresó su cercanía con las comunidades cristianas de la “amada” Ucrania, en un momento de fuertes tensiones religiosas con Rusia.

“Unos pocos celebran banquetes espléndidamente…”

El papa explicó en su homilía que “Belén significa ‘casa del pan’, y en esta casa el Señor convoca hoy a la humanidad, pues Él sabe que necesitamos alimentarnos para vivir. Pero sabe también que los alimentos del mundo no sacian el corazón”.

Criticó que, sin embargo, “el hombre se convierte en ávido y voraz. Parece que el tener, el acumular cosas es para muchos el sentido de la vida”.

“Una insaciable codicia atraviesa la historia humana”, lamentó Francisco durante esta misa en la que los católicos conmemoran el nacimiento de Dios. Y citó entonces “las paradojas de hoy, cuando unos pocos celebran banquetes espléndidamente y muchos no tienen pan para vivir”.

Para el pontífice argentino, “Belén es el punto de inflexión para cambiar el curso de la historia”.

“El cuerpecito del Niño de Belén propone un modelo de vida nuevo: no devorar y acaparar, sino compartir y dar. Dios se hace pequeño para ser nuestro alimento. Nutriéndonos de él, Pan de Vida, podemos renacer en el amor y romper la espiral de la avidez y la codicia”, argumentó. Ante el pesebre, agregó Francisco: “comprendemos que lo que alimenta la vida no son los bienes, sino el amor; no es la voracidad, sino la caridad; no es la abundancia ostentosa, sino la sencillez que se ha de preservar”.

2018: crisis por denuncias de abuso

 El máximo representante de la Iglesia Católica prometió el pasado viernes durante su discurso anual de Navidad que la institución religiosa “nunca más” cubriría los crímenes de abusos sexuales cometidos por el clero.

“Que quede claro que … la iglesia no escatimará esfuerzos para hacer todo lo necesario para llevar a la justicia a quienquiera que haya cometido tales crímenes“, dijo a los presentes.

Durante su discurso en el Vaticano, el Máximo Pontífice instó a aquellos sacerdotes y demás miembros del clero, que han violado o acosado sexualmente a un menor, que se entreguen a las autoridades. “Conviértase y entregue a la justicia humana y prepárese para la justicia divina”, agregó.

Ante la crisis que estuvo marcada este año por diversas denuncias, juicios y salidas de sacerdotes, la Iglesia Católica convocó a líderes eclesiásticos de todo el mundo para una reunión sobre el tema. La conferencia se desarrollaría en febrero y buscará medidas para combatir el abuso, incluido el establecimiento de un nuevo código de conducta, según un  comunicado emitido en septiembre.