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Año XI, 13 de diciembre de 2019

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La incertidumbre se instala en el Frente Amplio tras acuerdo por nueva Constitución

Las disputas internas, renuncias masivas, así como la desconexión entre las bases y las decisiones que adoptan algunos parlamentarios, han puesto al conglomerado en una compleja situación, tanto desde el punto de vista de su gobernabilidad interna, como su legitimidad frente a la ciudadanía.

Montserrat Rollano

  Domingo 17 de noviembre 2019 15:23 hrs. 
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Desde su creación, hace casi tres años, el Frente Amplio no había tenido una crisis como la que atraviesa por estos días.

Las pugnas internas a raíz de la negociación de la mayoría de partidos del conglomerado junto a la ex Concertación y la derecha para alcanzar un acuerdo constitucional, lejos de ir aflojando, se han intensificado durante las últimas horas.

Esto, considerando que la mitad de los partidos y fuerzas políticas del Frente Amplio decidieron no participar de las conversaciones que derivaron en el anuncio de un proceso constituyente.

Colectividades  como el Partido Humanista, Convergencia Social, o el Partido Igualdad expresaron sus dudas respecto del quórum para incluir determinadas materias en la Constitución, lo que, desde su perspectiva significaría un veto de las minorías.

“Piñera en el suelo y la cocina de partidos políticos lo salva con este acuerdo: lo que proponga la Asamblea Constituyente será vetado por la derecha, pues establecen quórum de 2/3, enclave que instaló Jaime Guzmán y que asegura control de la élite corrupta sobre todas las decisiones” afirmaba la diputada del Partido Humanista, Pamela Jiles a través de sus redes sociales.

En esa misma linea, desde el Partido Igualdad expresaron a través de una declaración este sábado que Revolución Democrática, el Partido Liberal, Comunes y el diputado Gabriel Boric “han violentado la voluntad política que había expresado el bloque en que se establecía un rechazo a cualquier acuerdo cupular, incluyendo explícitamente la idea de una ‘cocina política'”.

Junto con ello, anunciaron que suspenderán su participación en todos los espacios orgánicos del Frente Amplio.

Además de las dudas sobre el quórum, uno  de los principales reproches que se hace a los partidos antes mencionados, es el hecho de haber excluido del acuerdo a las fuerzas sociales que se movilizaron durante cuatro semanas.

Si bien, era razonable una negociación entre oficialismo y oposición para poder llevar adelante una iniciativa que requiere de una amplia mayoría, las críticas se centraron en las formas y la ausencia de un mecanismo para garantizar que el mundo social estuviera representado.

De hecho, la plataforma “Unidad Social” que agrupa a más de 200 organizaciones sociales y sindicales rechazó el acuerdo argumentando que éste “se hizo entre cuatro paredes y a espaldas de los movimientos sociales”.

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Foto: Agencia Uno

De esta forma, el conglomerado que agrupa a organizaciones como la Coordinadora NO+AFP, la Confech,  la ANEF,  el Colegio de Profesores y  Modatima, rechazó tanto los contenidos como la forma en que se hicieron las negociaciones.

“1) Un quórum elevado que perpetúa el veto de las minorías, 2) Discrimina a menores de 18 años, 3) No contempla mecanismos de participación Plurinacional y de Paridad de Género. 4) Establece un mecanismo de representación y elección funcional a los partidos políticos que han sido responsables de la actual crisis político y social” señalaron en la declaración.

Quiebre en Convergencia Social

Aunque el diputado por Magallanes, Gabriel Boric descartó que exista una fractura en su partido luego de la masiva renuncia encabezada por el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, lo cierto es que su decisión de firmar el acuerdo a título personal  y sin el consentimiento de las bases, caló hondo en la colectividad.

Una muestra de ello son las discusiones –vía twitter- de representantes de Convergencia Social con el jefe comunal de Valparaíso. La dirigenta de ese partido, Constanza Schönhaut, acusó a Sharp de no haber leído el Acuerdo, le atribuyó “pequeñez” junto con acusar un afán de “desinformar”.

Sharp por su parte, recalcó que “la foto, los abrazos y la puesta en escena (del acuerdo) expresa como, en la creación del acuerdo político, se dejó fuera a la sociedad, a la gente que marcha y que participa en los cabildos (…)eso me hace pensar que la fuerza creadora de este movimiento auto-convocado no está en ese acuerdo. ¿Alguien pensó en preguntarle a ellos y ellas su opinión?”

En tanto, la presidenta de Convergencia Social, la diputada Gael Yeomans, junto con calificar como un “error” la decisión del alcalde de Valparaíso, anunció que Gabriel Boric pasará al Tribunal Supremo del partido, órgano que decidirá sobre su futuro en dicha colectividad.

Momento crucial

Pese al anuncio de una nueva Constitución, para esta semana están convocadas nuevas manifestaciones. Si bien, se prevé que éstas no tengan la intensidad y masividad que las anteriores, de igual forma diversos actores sociales han llamado a no abandonar las calles y rechazar este acuerdo fraguado “entre cuatro paredes”.

De esta forma, si las manifestaciones ciudadanas persisten, el Frente Amplio -cuya bandera ha sido incluir a la ciudadanía en la toma de decisiones- podría verse severamente afectado en su credibilidad y legitimidad.

Así lo advirtió el sociólogo y académico Carlos Ruiz, quien es considerado el ideólogo del Frente Amplio y que en conversación con nuestro medio fue categórico en señalar que  “el Frente Amplio mide aquí su capacidad para enfrentar esta demanda histórica. Es un momento crucial para el Frente Amplio, absolutamente. En este rato ya no sirve el estamos aprendiendo. (…)no nos podemos encerrar en una especie de entelequia política, eso sería fatal para el Frente Amplio; perder ese vínculo con los procesos concretos”.

Por otro lado, surgen dudas respecto de la capacidad organizativa y articuladora del conglomerado que aspira a gobernar en el mediano plazo.

Las constantes disputas a través de redes sociales, la dificultad para alcanzar acuerdos mínimos y la falta de un relato común, son aspectos que agregan incertidumbre al futuro de la incipiente coalición.