“La cura no puede ser peor que la enfermedad”, es la nueva consigna de Donald Trump. Preocupado por una posible recesión, el presidente estadounidense habla desde el domingo de su impaciencia ante el freno de la actividad económica.
“Nuestro país no fue construido para ser cerrado,” dijo. “Nuestro pueblo está lleno de vigor, energía, la gente no quiere estar encerrada en una casa o un apartamento. No estamos hechos de esa manera. Y sabes, puedes destruir un país cerrándolo de esa manera. Es muy doloroso para nuestro país y muy desestabilizador. Mucha gente, y creo que más gente, va a morir si dejamos que esta situación continúe y tenemos que volver al trabajo”, enfatizó.
El Presidente estadounidense ha fijado una fecha límite para la reanudación de las actividades: el Día de Pascua. Interrogado más tarde por la CNN, el candidato presidencial demócrata Joe Biden respondió: “¡Creo que debería escuchar a los expertos científicos! ¡No es un científico! Deje que los expertos hablen”.






