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Nueva cepa del virus obliga al gobierno británico a endurecer medidas

El gobierno británico decidió reconfinar Londres y el sureste de Inglaterra a partir de este domingo, para intentar frenar una subida de contagios atribuida a una nueva cepa del coronavirus. "Parece que esta propagación está alimentada por una nueva variante del virus", que se transmite "mucho más fácilmente", declaró el primer ministro en una rueda de prensa, aunque agregó que "Nada indica que sea más mortífero o que cause una forma más severa de la enfermedad"

RFI

  Domingo 20 de diciembre 2020 10:02 hrs. 
boris johnson


Los habitantes de la capital y del sureste de Inglaterra, que ya sufren importantes restricciones, quedarán sujetos a un nuevo nivel de alerta, el cuarto y más elevado. Tendrán que quedarse en casa y los comercios considerados “no esenciales” no podrán abrir. Los pubs, restaurantes y museos de esas dos áreas ya están cerrados desde el fin de semana pasado. Todos los desplazamientos fuera de esa zona, ya sean dentro del territorio nacional o para viajar al extranjero quedan prohibidos.

En las áreas regidas por la alerta máxima no podrán llevarse a cabo reuniones entre miembros de distintos hogares, y en el resto de zonas se tendrán que realizar en un único día.

“Con gran pesar tengo que decirles que no podemos dejar que la Navidad se desarrolle como estaba previsto”, explicó Boris Johnson, asegurando que no había otra posibilidad y pidiendo a los británicos sacrificar esta oportunidad para proteger mejor a los seres queridos y poderlos ver en las próximas fiestas de Navidad. Por su parte, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, estimó que la capital enfrenta la “Navidad más dura desde la guerra”.

Reino Unido coronavirus

El Reino Unido informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la propagación más rápida de la nueva cepa, precisaron las autoridades sanitarias, aunque ya  otras mutaciones del SARS-CoV-2 fueron detectadas en otras partes del mundo.

El Reino Unido es el país de Europa más duramente castigado por la pandemia junto con Italia, con más de 67.000 fallecidos. El sábado superó el umbral de 2 millones de casos, unos 38 millones de personas en Inglaterra -es decir, el 68% de la población- ya vivían bajo estrictas restricciones, como el cierre de pubs, restaurantes y museos, y sometidos a la prohibición de reunirse con personas no convivientes, salvo contadas excepciones.

Después de haber aprobado la vacuna de Pfizer-BioNTech, la Agencia británica del medicamento (MHRA) debería aprobar, el 28 o el 29 de diciembre, una segunda vacuna, desarrollada por el laboratorio AstraZeneca con la Universidad de Oxford.