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Especialistas: Nuevo programa de Vivienda no apunta a problemas de fondo

La Presidenta Bachelet anunció el aumento del monto límite para postular al subsidio para la clase media en la zona centro y las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama, Aysén y Magallanes. La decisión del Ejecutivo aún no toca el problema social de la vivienda, dicen los expertos.

Andrés Ojeda

  Sábado 24 de enero 2015 10:20 hrs. 
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Con miras a una reactivación económica, el Gobierno de Michelle Bachelet anunció la semana pasada el Programa Extraordinario de Reactivación e Integración, que busca aumentar en 35 mil viviendas la oferta a la que pueden acceder los sectores de clase media vía subsidio.

El nuevo plan del Ministerio de Vivienda contempla un aumento del límite del subsidio de dos mil unidades de fomento -unos 49 millones de pesos- en la zona centro y de 2200 UF -cerca de 54 millones- para las regiones extremas, junto con otros beneficios a las familias que puedan pagar en término el valor de los dividendos.

La política fue calificada como positiva por los expertos, pero encierra un problema que hasta ahora ningún Gobierno ha logrado solucionar. El arquitecto Julio Hurtado dijo a Radio Universidad de Chile que “nunca en la historia del país ha habido un esfuerzo tan grande y tan exitoso desde el punto de vista cuantitativo para entregar vivienda a los sectores más desposeídos. Sin embargo, nunca los problemas de la vivienda habían sido tan graves, por la falta de integración”

“Se han hecho verdaderos bolsones, depósitos para pobres en las periferias de las ciudades, que tienen mala conexión, no tienen servicios y están estigmatizados, entonces ahí es donde hay un problema y no es viable una sociedad en que existan tantas diferencias en lo territorial”, subrayó.

Según el especialista, la división de los territorios por estrato social ha generado guetos y la gente de pocos recursos ha sido expulsada de los lugares en que vive, por la irrupción de nuevos proyectos inmobiliarios.

“Mira lo que está pasando en algunas zonas de Santiago, en Matta Sur por ejemplo. Hay una inversión social con la construcción de una línea de Metro y ha habido tal especulación inmobiliaria y por los permisos de construcción, que la gente más pobre que vivía en esos territorios está siendo expulsada hacia la periferia más absoluta. Esa es la paradoja: una gran política pública para dotar de infraestructura a sectores más desposeídos está llevando a un drama social”, explicó.

Esto sucede porque las políticas de vivienda no atacan el ordenamiento ni social ni territorial, debido a la lógica subsidiaria del Estado establecida por la Constitución, sostuvo el autor del libro A orillas del Mapocho: Aproximaciones críticas al Santiago contemporáneo.

Desde una lógica económica, Victor Salas valoró la decisión del Ejecutivo de incentivar a la economía por medio de políticas de vivienda, pero sostuvo que aún no se ve la intención de tocar el tema de fondo: “Uno no ve que la política de vivienda esté pensando en que hay una urgencia por los que están sin vivienda, es la visión que uno puede tener técnicamente. No hay políticas que apunten a preocuparse a dar mayor acceso a las viviendas, a los sectores más populares”, subrayó.

En tanto, desde la Cámara Chilena de la Construcción, que se reunió con el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, para conocer en detalle la aplicación de esta medida, manifestaron estar conformes con la decisión.

“Creemos que esta es la mejor forma de construir país. En ese sentido, nos sentimos muy satisfechos con la apertura y la oportunidad que nos ha dado el Gobierno y estos ministerios de aportar con nuestra experiencia al país, como lo hemos hecho en toda nuestra historia”, dijo el presidente de la entidad, Jorge Mas Figueroa.