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Año XI, 15 de noviembre de 2019

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José Luis Ugarte: “No hay izquierda si el trabajador no está en el centro”

En conversación con el periodista Patricio López, el experto laboral aseguró que no se puede seguir bajo la misma lógica laboral. "Nunca antes el trabajo fue tan importante como hoy en día".

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  Martes 31 de julio 2018 18:47 hrs. 
Foto propia

Negociaciones colectivas, sindicalización, trabajo y sueldo mínimo, todos los temas provienen de una misma pregunta ¿qué lugar ocupan en Chile los trabajadores?

El profesor de la Universidad Diego Portales, José Luis Ugarte, reflexionó sobre ellos. Así, señaló que es fundamental cambiar el estatus del trabajo en nuestro país. Fortalecer a los trabajadores, entregando la fuerza de la negociación por rama, es un punto de partida para mejorar los aspectos contractuales de la fuerza laboral.

El experto laboral se refirió al dictamen de la Dirección del Trabajo. “Coletazo del engendro que fue la Reforma Laboral. Este gobierno viene a ponerle la guinda a la torta con estos grupos, que son un invento que dejó la dictadura para competir con los sindicatos. Lo que se ha sostenido es que estos grupos le hacen una competencia desleal al sindicato. En la reforma, por error, se quedó fuera del Código del Trabajo. Ni la derecha, ni el gobierno tenían la intención de dejarlos al margen del Código Laboral. La ley que regulaba esos grupos fue derogada y la que iba a entrar, fue impugnada por el Tribunal Constitucional, por lo tanto, no hay regulación legal de los grupos en Chile. Si no hay, lo razonable es decir que no existen. Eso dijo la Dirección del Trabajo en un principio, pero ahora cambió y los reconoce como si no hubiera pasado nada”.

Entrevistado en Radio y Diario Universidad de Chile, el experto acusó al gobierno de Sebastián Piñera de “saltarse al Congreso”, puesto que como el problema es una ausencia de ley, solo se puede solucionar en el Poder Legislativo y no mediante dictámenes de la Dirección del Trabajo: “Es ilegal e invade competencias del legislador. Es jurídica y políticamente incorrecto. Se usa a los decretos pasándose al Congreso”.

Desde el punto de vista laboral, lo grave sería que el gobierno busca debilitar aún más los sindicatos, problemas que se arrastran desde el gobierno de Michelle Bachelet, “que tampoco querían sacar a los grupos que venían desde la Dictadura”.

¿Por qué Piñera se salta al Congreso?, para el especialista la respuesta es que hay un binominal roto que no permite obtener fácilmente mayorías en temas laborales. “Nuestra concepción de la democracia se pierde. La señal de esperanza es que la última palabra la tienen los tribunales de justicia, los que no creo que respalden la decisión, porque jurídicamente es débil”.

José Luis Ugarte fue crítico del rol que también jugaron la CUT y la ANEF. “Tienen falta total de autonomía. Ellos guardaron silencio cuando se tramitó la reforma que contemplaba los grupos y ahora alzan la voz cuando se pretende restablecer vía dictamen. Lo relevante desde el punto de vista laboral es que la negociación colectiva no alcanza a más del ocho por ciento de los trabajadores. Lo complejo es que tenemos una sociedad de trabajo donde el 92 por ciento de los trabajadores no tiene acceso a un sistema de protección por negociación. Esto, por gobiernos de la derecha, pero también de la Nueva Mayoría donde se avanza en flexibilidad laboral y proyectos como el Estatuto Sindical Joven. ¿Cómo queremos seguir trabajando? tenemos una visión del trabajo puramente mercantil. punto”.

El problema permea también a la escasa sindicalización existente, con múltiples sindicatos que representan a una misma organización, “sin capacidad de organizarse ni converger. Ese fue el éxito del Plan Laboral y la Reforma Laboral, que fue el puntapié para pasar la hoja, nos dejó enredados en temas técnicos de abogados, sin reflexionar sobre el modelo de trabajo y cuánta vida tiene la lógica vigente”, y que mantiene las mismas reglas de la dictadura.

“¿Vamos a tener una izquierda que recupere la centralidad del trabajo o una nueva versión de la tercera vía, izquierda sin trabajadores?”, el profesor asegura que es una respuesta pendiente en todos los sectores políticos del progresismo, incluso en el Frente Amplio. “Si no se quiere reproducir la lógica de la transición, se requiere volver a poner al trabajador en el centro. No es fácil. Socialmente el trabajador desapareció del mundo social y el lugar lo ocupa el consumidor. Sin embargo, el trabajo sigue siendo un hecho social fundamental, pese a su invisibilidad”.

El sueldo mínimo es otra de las consecuencias de no poner en el centro al trabajo. Siendo los grupos un detalle dentro del modelo, “pero un modelo que no ha sido cuestionado por ninguna fuerza política. Vamos a tener un modelo que defiende lo que tenemos o vamos a ir a un modelo de negociación colectiva. No sé si al corto plazo, pero en Chile se rompe la tercera vía, este maestro chasquilla, en laboral se acaba”. En esa lógica, con un salario que se negocie por ramas y no individualmente, situación que acabaría con la negociación anual entre la Central Unitaria de Trabajadores y el Ministerio del Trabajo en la que no se consigue un real avance salarial para el mundo de los trabajadores.