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Reporteros sin Fronteras alerta que la crisis del coronavirus favorece la censura

La pandemia agrava la crisis de la libertad de prensa en el mundo, alerta Reporteros Sin Fronteras (RSF). Según la organización, que publica su informe anual, algunos países como China o Irán han establecido “dispositivos de censura masivos”. Del lado de América Latina, RSF registra un deterioro generalizado de la libertad de prensa, excepto en Costa Rica y Uruguay. Retrocesos que no están relacionados con el nuevo coronavirus sino que se dieron en el marco de las protestas sociales de los últimos meses.

RFI

  Miércoles 22 de abril 2020 8:26 hrs. 
RSF 2020



En el mes de marzo, Reporteros Sin Fronteras (RSF) difundió un informe denunciando el comportamiento de China, donde surgieron los primeros casos de COVID-19. “Si las autoridades chinas hubieran reaccionado con transparencia y hubieran hecho caso a sus propios médicos que estaban en primera línea, y hubieran compartido esa información no sólo con la Organización Mundial de la Salud sino con otros organismos y gobiernos, la situación de pandemia no se hubiera convertido en algo tan grave”, explica a RFI Alfonso Armada, presidente de RSF en España.

Para RSF, “el hecho de que China sea una dictadura, que no haya libertad de prensa, que toda disidencia sea sistemáticamente reprimida -no olvidemos que algunos de los médicos que denunciaron los primeros casos fueron encarcelados y difamados”, impidió que se reaccionara antes.

“Dicho esto, es cierto que a pesar de tener buena información sobre la pandemia, gobiernos como el británico, el estadounidense, el francés o el español no reaccionaron con la dirigencia necesaria para evitar mayores estragos”, matiza Armada.

Ataques a la libertad de prensa en el contexto de COVID-19

Otros países han aprovechado el contexto de esta crisis sanitaria para adoptar medidas que atentan contra la libertad de prensa, como Hungría. “Ya antes el gobierno de Viktor Orban había adoptado medidas que no se compadecen con la legislación comunitaria, pero a raíz de la pandemia de coronavirus, el gobierno ha dictado unas normas que le dan plenos poderes al primer ministro para incluso cerrar páginas web o medios de comunicación si el gobierno entiende que están difundiendo fake news. Esto le concede tales poderes al primer ministro, sin supervisión del Parlamento, que se acerca mucho a un estado policial”, denuncia Alfonso Armada.

El gobierno polaco también está “limitando el acceso de las periodistas”, y algunos países han adoptado “medidas restrictivas”, como Singapur, Rusia o Cuba. En Irán, las protestas sociales por el costo de la vida y el coronavirus agudizaron la represión al periodismo independiente.

Por otra parte, “es muy difícil conseguir cifras exactas: es uno de los grandes problemas del coronavirus, en las dictaduras por supuesto. En China hay unos datos que nos ofrecen muchas dudas de que puedan ser ciertos. Irán también ha impedido el conocimiento exacto de cuántas muertes y cuantos infectados hay, y no nos parecen fiables las cifras que están difundiendo, mientras que los periodistas que intentan averiguar qué ocurre sufren represalias”, explica el presidente de RSF España a RFI.

En América Latina, la situación se deteriora

Más allá del contexto de la pandemia, la situación se está deteriorando en América Latina. Uno de los países que más han caído en la región es Chile, explica Alfonso Armada: “Ha descendido cinco puestos por la dificultad para trabajar en un entorno muy hostil, de muchísima violencia en las calles, de las fuerzas policiales contra los manifestantes, pero también contra los periodistas. La libertad de prensa ha sufrido un notable deterioro”. Otros países, como Ecuador, siguen el mismo camino.

En cuanto a Venezuela, “se mantiene más o menos igual pero la situación de Venezuela es paradójica, de todos modos el régimen de Nicolás Maduro hace mucho tiempo que está limitando la libertad de prensa y la disidencia, y se mantiene en una posición muy lamentable”.

En Nicaragua, prosigue Armada, “hace mucho tiempo que el régimen está reprimiendo todo tipo de información crítica y eso, antes y después de la pandemia. Pero antes de la pandemia, la represión del periodismo independiente ha hecho que buena parte de los periodistas nicaragüenses hayan buscado refugio o bien en países cercanos como Costa Rica o bien en España”.

Brasil, por segundo año consecutivo, pierde puntos en su clasificación. Según el experto, la retórica antiperiodistas del presidente Jair Bolsonaro “es muy nociva: nos parece un alumno aventajado del presidente Trump, con esta doctrina que convierte a los periodistas en enemigos del pueblo. La retórica se ha traducido en hostigamiento de los periodistas, en cierres de medios, en menosprecio. Esto siembra una sombra de duda sobre los periodistas que se convierten en personas indeseables y fomenta también la crispación social y la división en el seno de la sociedad brasileña”.

México y Cuba, dos casos preocupantes

México, dice RSF, es, dentro de los países considerados en paz, donde es más difícil ejercer el periodismo. “Recordemos que el año pasado fueron asesinados diez periodistas. El ambiente sobre todo en pequeñas comunidades para los periodistas es absolutamente irrespirable, con agresiones constantes y amenazas a cualquiera que se atreva a investigar cuestiones relacionadas con el narcotráfico, o los vínculos del poder municipal, regional, o de la policía con el narcotráfico. Y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, prometió que iba a haber una protección del trabajo periodístico y que se iban a perseguir todos los asesinatos, pero de momento se ha convertido en nada, no son perseguidos los crímenes ni las amenazas, y el sistema de protección está claro que no funciona. Respecto al coronavirus, también el gobierno ha sido muy crítico hacia los medios que ponen en duda su actitud”, detalla Armada.

En cuanto a Cuba, “ya en el mes de julio se aprobó una nueva ley que todavía dificulta más el trabajo en internet en la isla, con sanciones muy duras para cualquier medio que se atreva a criticar a las autoridades o poner en duda medidas que el gobierno considera imprescindibles. Y con el coronavirus, también se persigue la difusión de informaciones que el gobierno considera que son peligrosas para la población, o para preservar la situación social y sanitaria del país. Esto hace que Cuba está en el puesto 171, es el peor situado en América Latina, ha bajado dos puntos y está en el pelotón final, hacia Corea del Norte. Es una situación de estancamiento total de la libertad que nos preocupa mucho”, lamenta el presidente de RSF en España.