Diario y Radio U Chile

Escritorio MENÚ

Director del MAC pide ampliar gratuidad anunciada para museos Dibam: “Es una discriminación”

Francisco Brugnoli insiste en las carencias presupuestarias del Museo de Arte Contemporáneo y considera que la eliminación del cobro debe extenderse a todos los museos estatales, incluidos los que dependen de la Universidad de Chile. "Es un castigo que hará que el público, naturalmente, prefiera ir a espacios gratuitos", dice.

Rodrigo Alarcón

  Martes 23 de diciembre 2014 20:23 hrs. 
fb





Desde el 1 de marzo del próximo año no habrá que pagar para ingresar a ninguno de los 27 museos que dependen de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam). La medida fue anunciada a fines de noviembre por la Presidenta Michelle Bachelet, regirá para las trece regiones del país y tuvo una positiva recepción en distintos sectores, pero no dejó completamente conformes a todos.

Quien manifiesta sus reparos es el director del Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Francisco Brugnoli. “La primera reacción es de alegría”, dice el académico, porque la determinación estimula el acceso a los museos e implica un aporte financiero del Estado para instituciones que, en general, carecen de los presupuestos necesarios para desarrollar su actividad.

Sin embargo, Brugnoli lamenta que no incluya también al MAC, que depende de la Universidad de Chile y no de la Dibam. “La pregunta es qué se considera estatal y público en Chile”, plantea.

“Este anuncio hace una discriminación: considera estatal y público solo a los organismos de la Dibam y se olvida de que la Universidad de Chile es un organismo estatal y público. Es una discriminación, porque no solo nuestro presupuesto es increíblemente bajo en relación al resto de los museos, sino que además vamos a recibir un castigo, que hará que el público, naturalmente, prefiera ir a espacios de ingreso sin cobro antes que a este, que no solo tiene la dificultad de un arte de frontera, problemático, sino que además le cobra a la gente para que ingrese. En ese sentido nos sentimos afectados”, explica.

Además, la ministra Claudia Barattini dijo que la medida se enmarca en una reforma educacional que apunta a la gratuidad y el MAC es, justamente, un museo universitario.

De hecho. El plano educacional se subdivide en varios aspectos, pero solo pensando en el carácter universitario y la responsabilidad que tenemos como Universidad de abrir las fronteras del conocimiento, crear preguntas sobre sus límites, hace que este museo cumpla una tarea en relación a la educación. Últimamente hemos tenido varias experiencias que relacionan el arte, la ciencia y la tecnología y permiten generar nuevas miradas, eso también es parte de la educación y formación cultural de un país.

Nuestra Unidad de Educación también ha desarrollado un concepto educativo que ha sido reconocido internacionalmente y en ese caso también hacemos aporte.

¿Han conversado con el Consejo de la Cultura o algún representante del Gobierno sobre esto?

No hemos tenido oportunidad ni se nos ha pedido la opinión. Haciéndose público esto, creo que se abre esa instancia de conversación que merecemos. Los museos del Estado cumplimos funciones similares, por lo tanto, deberíamos estar en un concierto común y no mirarnos como competitivos.

La entrada general para el MAC cuesta $600 y los estudiantes y personas de la tercera edad pagan $400. Son cifras bajas, ¿no es posible eliminarlas de todos modos?

Nuestro presupuesto cuenta con 140 millones, aproximadamente, de la Facultad de Artes, y el último año tuvimos un aporte extra de Rectoría, de 60 millones. Es decir, funcionamos con un presupuesto anual de 200 millones, atendiendo dos sedes y con un presupuesto que integra los sueldos de las personas, los gastos básicos, todo. Cuando hablamos de que nos afecta el ingreso, tal vez sea para comprar las ampolletas, para pagar las horas extras de los funcionarios que para las inauguraciones permanecen más rato. En la situación que vivimos nada es prescindible, todo lo contrario: vivimos en un estado carencial absoluto, entonces es imposible hacer eso.

Entonces lo ideal sería contar con un aporte permanente y que la entrada fuera gratuita.

Se convertiría en una seguridad, porque a veces tenemos exposiciones bastante difíciles y tienen poco público. Si tenemos un ingreso permanente que nos garantiza abrir la puerta, sería muy bueno.

¿Usted cree factible que se pueda corregir la medida?

Soy director del MAC desde 1998 y todo lo hemos hecho con una lucha agotadora. Eso a uno lo pone bastante escéptico, pero también le hace pensar que siempre puede haber algo positivo. Es un extraño escepticismo.

Nosotros no dependemos del Consejo de la Cultura, entonces hay que ver cómo se genera. Las reparticiones del Estado no pueden transferirse fondos independientes de los ítems que se han fijado en el Presupuesto. Siendo de la Universidad de Chile, no podemos recibir financiamiento del Consejo de la Cultura, pero a lo mejor se pueden crear convenios. Hay otras vías que permitirían encontrar soluciones.