Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 19 de agosto de 2022

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José Ancan: “Una lengua no está muerta mientras exista la voluntad de las personas de revitalizarla”

A raíz del día internacional de la lengua materna, el subdirector de Pueblos Originarios del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural señaló que "mientras exista la voluntad de un colectivo de revitalizar su lengua, incluso en situaciones extremas(...)las lenguas pueden revitalizarse por completo".

Maria Luisa Cisternas

  Lunes 21 de febrero 2022 13:30 hrs. 
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En conversación con la periodista Juanita Rojas y Claudio Medrano en la primera edición de Radioanálisis el Subdirector Nacional de Pueblos Originarios del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural del Ministerio de la Culturas, las Artes y el Patrimonio (Mincap) José Ancan, abordó el día internacional de la lengua materna que se conmemora cada 21 de febrero desde 1999 por proclamación de la Unesco, con el objetivo de promover  la diversidad cultural y lingüística, visibilizando las amenazas que hoy se ciernen sobre el derecho al uso y reproducción de miles de lenguas minorizadas, fomentando así la tolerancia y el respeto entre distintas sociedades.

Bajo este contexto, Ancán relevó la lucha que levantan diversos organismos, como la propia Unesco para efectos de superar las barreras comunicacionales que presenta tanto la población migrante como los pueblos originarios, en la medida que Chile es un país declarado monolingüe por disposición constitucional, siendo el castellano el idioma oficial de la nación. En esa línea, ilustró que en el país existen distintas lenguas en uso con distintas capacidades y cantidad de hablantes.

“La más importante por cantidad de hablantes es el mapuzugun, el idioma Rapa Nui, el idioma Aymara, el idioma Quechua que ha tenido un revitalización producto de la misma migración, especialmente desde Perú en el último año y también las dos lenguas australes que son las que están en una situación más complicada, Kawésqar y Yagán, por la cantidad de personas que integran estos pueblos”, indicó.

A propósito de los desafíos idiomáticos del pueblo Yagán, Ancán abordó la muerte de Cristina Calderón, criticando el hecho que los medios de comunicación la consignaran como la última hablante de la lengua Yagán, y en algunos casos, como “la última Yagán”. Esto en consideración a las propias declaraciones que la difusora de la cultura indígena realizó en vida, dando cuenta del pueblo vivo y la juventud que existía detrás de ella. En ese sentido, el subdirector Nacional de Pueblos Originarios del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, aseveró que “una lengua no está muerta mientras exista la voluntad de las personas de revitalizarla”. 

Mientras exista la voluntad de un colectivo de revitalizar su lengua, incluso en situaciones extremas y hay casos en el mundo que lo dicen así, las lenguas pueden revitalizarse por completo, es decir pueden volver a hablarse y esa es la energía que hoy día afortunadamente está presente en muchos sectores de los pueblos originarios, acá en Chile especialmente y en otros lugares del mundo debido a gente que constata la situación de crisis que vive su lengua y han decidido tomar el destino por sí mismos, no esperando que sean los organismos públicos”.

Esto sin perjuicio de que las entidades públicas representan un mecanismo viable y macizo para efectos de revitalizar una lengua, reparó Ancán, tales las instancias oficiales que el sistema educativo puede poner a disposición para hacerse cargo de ese proceso, instaurando una educación multilingüe efectiva e intercultural desde la primera infancia en la etapa preescolar. Una vía que ha tenido bastante efectividad a la luz de la experiencia internacional, señaló.

“En Nueva Zelanda también el idioma Maorí hace 40 años atrás estaba viviendo una situación muy parecida a la que viven las lenguas indígenas pero producto del contexto de cambio sociopolítico que hubo en Nueva Zelanda con el reconocimiento del tratado de Waitangi que se firmó en el siglo XIX entre la corona británica y los representantes del pueblo Maorí, cuando se crea el Estado de Nueva Zelanda, ese acuerdo se valida y pasa a declararse como un Estado bicultural y eso provocó que la lengua Maorí fuese introducida en la educación formal desde la enseñanza preescolar y hoy día la lengua Maorí ha crecido exponencialmente en su cantidad de hablantes. Eso es posible”, aseguró.

Como prevalecer las lenguas maternas recae en la voluntad de los colectivos y en la disposición de los estados, Ancán criticó la tendencia persistente del “ultimísimo” en cuanto busca catalogar a los y las dirigentas indígenas como “los últimos” y pretende hacer ver a sus pueblos como en época de postrimería. Una visión que permanece hasta el día de hoy, afirmó.

“Hay un texto clásico que escribió un autor llamado Tomás Guevara en el año 1912. Él fue un tipo que vivió en La Araucanía muchos años de su vida y se dedicó a escribir muchas obras sobre la cultura del pueblo Mapuche y hay una que se llama precisamente ‘Últimas Familias y Costumbres Araucanas’, porque él también pensaba que los pueblos como el Mapuche iban a desaparecer como cultura y iban a desparecer todos su rasgos culturales y eso es una tendencia que existe  lamentablemente y que está instalada“.

Abordando la coyuntura política, Ancan valoró el trabajo de la Convención Constitucional en esta materia en cuanto no sólo busca avanzar en el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios que es una demanda que surge con mucha fuerza en el proceso mediante el cual se construyó la Ley Indígena actual y en otros hitos de la historia del país, sino que además busca consagrar el Estado plurinacional e intercultural, lo que por cierto radicará en un “tremendo desafío para la sociedad chilena en su conjunto, no sólo para los indígenas”, acotó.

“¿Qué significa la interculturalidad? Significa la comunicación entre culturas entre los distintos sectores que conforman esta la sociedad chilena y ese es un gran desafío y una posibilidad porque está a nivel de Constitución pero todos los artículos de la Constitución deben plasmarse en leyes que la lleven a la realidad y esto claramente es una oportunidad para que finalmente exista la valoración que se merecen las lenguas indígenas dentro de la sociedad chilena de acuerdo a las características geográficas del país y la zona de influencia de cada cultura, de cada lengua”.

En este día de la Lengua Materna, a partir del cual comienza a regir  hasta el 2023 el decenio de las lenguas indígenas -proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas a través de la Unesco- la Subdirección Nacional de Pueblos Originarios compartirá una serie de contenidos referenciales sobre las seis lenguas indígenas habladas en Chile. Entre ellos destacan relatos infantiles bilingües en Aymara, la difusión de una aplicación dedicada a la primera infancia para aprender Rapa Nui, ilustraciones y artículos de divulgación del mapuzugun, un manual de auto preparación para aprender lengua quechua, un diccionario yagán y un artículo sobre estado de la lengua kawésqar.

El material se encuentra disponible en el segmento “Lenguas Indígenas presentes en Chile”, disponible en la web institucional de la subdirección. 

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