La redefinición de la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump generó críticas en Europa por la “amenaza de injerencia” y alarma en América Latina por revivir explícitamente la Doctrina Monroe y la lógica de la Guerra Fría.
El portavoz ruso Dmitri Peskov señaló que al tratarse de “una escalada de tensión completamente nueva” y “sin precedentes”, es necesario tomar “medidas especiales”.
Rusia pidió a los países de la coalición occidental que influyen sobre las autoridades ucranianas solicitarles que detengan los ataques contra la central nuclear de Zaporiyia controlada por el Ejército ruso. Ucrania culpa a Moscú de esos bombardeos.