El presidente de EE.UU. advirtió que atacará infraestructura civil si la reunión en Pakistán fracasa, exigiendo la reapertura de Ormuz y la entrega total del uranio enriquecido.
Teherán clausura el paso estratégico apenas horas después de su reapertura, acusando a Washington de actos de «piratería» y de mantener el asedio sobre sus puertos comerciales.
El canciller iraní declaró que el paso permanecerá abierto durante la tregua. El presidente Donald Trump celebró la noticia pero afirmó que el bloqueo de EE.UU. a puertos iraníes seguirá hasta que haya un acuerdo.
El analista advirtió que el gesto podría leerse como un alineamiento en medio de un escenario geopolítico complejo. Por ello, llamó al Gobierno a aclarar los alcances de su política exterior y de defensa.
El fracaso de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, junto con el anuncio del bloqueo del estrecho de Ormuz y los puertos iraníes, han llevado al precio del petróleo a rebasar de nuevo los 100 dólares por barril.
Tras el colapso de las negociaciones, Washington advierte una intervención militar en el paso marítimo. Especialistas
Tras el fracaso de las negociaciones en Islamabad, la incertidumbre rodea la tregua en Oriente Medio, mientras Estados Unidos e Irán se culpan mutuamente por la falta de acuerdos.
El Presidente Trump anunció una misión para despejar aguas internacionales, pero Teherán forzó el repliegue de un destructor bajo amenaza de romper los diálogos en Pakistán.
Si bien el anuncio de una tregua de dos semanas suspende momentáneamente la escalada, la factura de más de cinco semanas de guerra contra Irán ya asciende a varias decenas de miles de millones de dólares para Estados Unidos.
El analista internacional sostuvo que el pacto prioriza condiciones iraníes y deja a Estados Unidos con escaso margen político y estratégico. Así, destacó que la potencia norteamericana ha sufrido el deterioro de sus aliados tradicionales.
Washington y Teherán pactaron un alto el fuego de dos semanas antes de que expirara el plazo fijado por Trump para destruir al país, con la República Islámica dispuesta a reabrir temporalmente el vital estrecho de Ormuz y a negociar.
El analista sostuvo que el liderazgo del presidente estadounidense podría quedar en entredicho. Además, sostuvo que el desenlace de la eventual ofensiva de EE.UU. marcará un quiebre global, con mayores efectos en el alza del petróleo.
El presidente estadounidense advirtió al régimen iraní a horas de que expire el plazo que el mandatario fijó para la reapertura del estrecho de Ormuz. De visita en Hungría, el vicepresidente JD Vance aseguró que “habrá muchas negociaciones».
«El estrecho de Ormuz jamás volverá a ser como era, especialmente para Estados Unidos e Israel», advirtió el comando naval de la Fuerza Revolucionaria en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Las autoridades iraníes advirtieron que el paso marítimo ha cambiado su estatus de forma permanente tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, y que ningún país podrá transitarlo sin permiso de Teherán.
Una coalición global, liderada originalmente por potencias europeas y Japón, suma nuevos adherentes para garantizar el tránsito seguro en el paso estratégico, marcando distancia de la ofensiva directa de Donald Trump.
El canciller Abbas Araqchi afirmó que no existe diálogo formal con Washington, pese a contactos indirectos, y descartó un alto el fuego inmediato, en medio de la tensión por el estrecho de Ormuz y nuevas advertencias de Donald Trump.