Ante la compleja realidad de numerosas familias que viven en campamentos, el académico afirma que “reconocer que se trata de situaciones de vulneración de derechos es la forma de poner en relieve la multidimensionalidad del problema”.
Comunas como San Miguel, Estación Central, Quinta Normal, Independencia y Recoleta, donde antes había barrios populares, casas con patio, árboles frutales y vecinos que se conocían entre sí, han sido las que más se han encarecido al transformarse en zonas de edificios gigantes, situación que se agudizará en los próximos años.