Un potente terremoto de magnitud 6,6 sacudió la sísmica provincia de Sichuan, en el sudoeste de China. El saldo supera los 150 muertos pero hay miles de heridos y desaparecidos. Las autoridades locales enviaron refuerzos militares para las operaciones de rescate. “Las primeras 24 horas son cruciales para salvar vidas”, dijo el primer ministro Li Keqiang.