El célebre juez español Baltasar Garzón, de 56 años, juzgado en España por haber investigado los crímenes del franquismo, fue condenado el jueves a 11 años de inhabilitación profesional por haber ordenado escuchas ilegales.
La sentencia, que pone fin a la carrera del magistrado de 56 años, responde a otra investigación en su contra y ocurre justo un día después de terminado el juicio por las indagaciones que el juez realizó sobre el franquismo.
La condena, aprobada por unanimidad por el Tribunal Supremo, es por vulnerar el derecho a la defensa por ordenar la grabación de conversaciones en prisión entre abogados defensores y sus clientes, presuntos cabecillas de una red corrupta que en 2009 implicó a altos cargos del Partido Popular (PP), que ahora gobierna España.
La carrera de Garzón ha estado marcada por casos de alta relevancia pública mundial, como sus investigaciones sobre el grupo separatista ETA; al mayor banco español, el BBVA por lavado de dinero; la solicitud de desafuero del ex premier italiano Silvio Berlusconi, sus críticas a Estados Unidos por la cárcel de Guatánamo y la guerra de Irak, además de ordenar el arresto de Osama bin Laden.
Sin embargo, el caso que lo impulsó a la vitrina mundial de la defensa de los derechos humanos fue el arresto del ex dictador Augusto Pinochet por crímenes de lesa humanidad, además de tortura y homicidio de ciudadanos españoles durante la dictadura.
Ante esto, Garzón indicó a través de un comunicado en la tarde del jueves que acudirá “a las vías legales que correspondan para combatir esta sentencia y ejerceré todas las acciones que sean pertinentes para tratar de paliar el perjuicio irreparable que los autores de esta sentencia han cometido”.
“Tomé todas las medidas para garantizar el derecho de defensa y la investigación de delitos muy graves relacionados con la corrupción (…) para evitar la continuidad delictiva de blanqueo de dinero de los jefes mafiosos que utilizaban (…) a los abogados”, dijo y agregó que en este juicio “mis derechos han sido sistemáticamente violentados”.

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Podría asesorar a las abuelitas de los derechos humanos EN NUESTRA QUERIDA NACIÓN(fachada de los perros izquierdistas)
AQUI TODOS NOS LLAMAMOS MANUEL
La sola mención de derechos y además sociales o humanos les repugna. En Chile basta con hacer un análisis de los blogs o de las expresiones de quienes nos gobiernan.
Los hombres y mujeres valen por lo que intentan y no hay ninguno que no se exceda. Más excederese en el celo por la justicia no es lo mismo que una sola acción de tortura..
Chilenos porque somos tan cobardes e inconcientes ???.. Debieramos haber llenado las calles de protesta... Hasta cuando no hay adultos concientes en este país !!!!...
Solo vanguardias pajeras y ex socialistas o anarcos pajeros.. Todos debieramos volver a PENSAR y SENTIR la construcción social
Atte.
Es de imaginarse la furia contenida que los vascos deben sentir. Cuando depositaron su confianza en un aparato judicial vil y corrupto.
Que queda para el resto que espera que se haga justicia, a manos de jueces como Garzón?
La negra mancha del facismo se cierne sobre la Europa, de eso no cabe la menor duda.
en vez de condecorarlo
se le inhabilita
ojalá que por lo menos el caso sirva para motivar a estudiantes de derecho a actuar por la justicia por sobre la impunidad