El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, se sumó a la ofensiva del Gobierno en contra de las movilizaciones estudiantiles y llamó este viernes al Parlamento a tramitar el proyecto de ley que endurece las sanciones contra los desórdenes públicos.
Luego del primer Consejo de Seguridad Pública 2012, donde se reunió con el Fiscal Nacional, Sabas Chahuán, el secretario de Estado señaló que “ha llegado el momento de que nos pronunciemos y cada uno de los parlamentarios y el Gobierno planteemos a los chilenos cuál es su visión respecto de lo que les hemos propuesto. Lo mejor es concluir su tramitación y votar por el proyecto”.
Esto, luego de la masiva manifestación estudiantil del jueves y los hechos de violencia sucedidos en ella, por los cuales el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, responsabilizó a los líderes de la Confech.
Es así como el titular de Interior sostuvo que los incidentes “dan vergüenza, no tienen justificación y no tienen que tener contemplación de parte de la Justicia”.
Según el ministro, la llamada “Ley Hinzpeter” pretende “dar a nuestra sociedad normas que realmente sean capaces de castigar a personas que aprovechan el legítimo derecho a manifestarse para cometer actos delictuales, vandálicos, que no tienen ninguna justificación”.

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Hinzpeter tiene una agenda clara hacia la militarización de la política del Ministerio de Interior y Seguridad como estrategia represiva frente a las movilizaciones sociales. Y esta legislación que está pidiendo, es uno de sus pasos concretos. Esto, porque la derecha ha comprendido que las demandas de cambios profundos a la estructura de la educación es apenas la punta del iceberg. Que no son una respuesta al Gobierno de Piñera y la Alianza, sino que son el signo de una nueva conciencia ciudadana, y de una postura radical contra el sistema de abusos del neo-liberalismo en todas las áreas de la vida económica-política del país. Las movilizaciones habrían tenido que suceder aun si la Concertación se hubiera mantenido en el poder. Eso lo sabe el Gobierno y también “la oposición” oficial. Y entre todos buscaran la manera para que el sistema siga en su lugar. A pesar que también saben que como es un saco de abusos, se esta deshilachando por todas partes.
Este un paso alarmante, como otros de Hinzpeter, y hay que poner presión ciudadana al Parlamento que no acepte la legislación que propone. Pido a la Radio de la Universidad de Chile que se mantenga muy cerca de este proceso, incluyendo detalles que nos informen, como los nombres y partidos de los parlamentarios involucrados en este proyecto, las discusiones que se den, como también las acciones que se organicen para detener esta legislación.
Sugiero leer en Tribuna Libre de la Radio la columna de opinión de Enrique Villanueva: El arrepentimiento no es siempre suficiente: Una mirada histórica a la represión y la violación de los derechos humanos en el pasado de Pinochet y su continuidad contra las movilizaciones sociales en el presente.
para que la educaciòn sea gratis, primero debemos arradicar la pobreza, ser un pais desarrollado, de manera de poder subir los impuestos para pagar la educaciòn. es mi modesta y respetuosa opiniòn.
El ministro del interior solo ha sabido aplicar la violencia apelando a que de esta forma se controla el desorden publico.
A todo el que se manifiesta en las calles los acusa de terroristas, violentistas, provocadores de desorden y un monton de otros motivos. Ejemplos:
Las manifestaciones de la region de Aysen
Las manifestaciones de Freirina
Las manifestaciones de Magallanes
Las manifestaciones de Calama
Las manifestaciones de la Isla de Pascua
Las manifestaciones estudiantiles
Las manifestaciones de los mapuches
Todas ellas han sido acusadas de terroristas, violentistas
desorden publico, y han sido tratadas por parte de la policia, recibiendo ordenes del M del I., con violencia desmesuradas, apaleos, encierros y muchas veces acusados de terroristas. Han caido presos ninos mapuches, madres con ninos chicos, ancianos. Se han violentado sus viviendas y un monton de atropellos.
Para seguir violentando es que quiere la ley sobre desorden publico.
Pero. no aplico ninguna ley al terrorista israeli que incendio intencionalmente las torres del Paine.
! Menos mal que estamos en democracia !
O, estamos equivocados, y de nuevo se implanto la dictadura en Chile !
Al parecer esa es la realidad. Controlar todo es la orden
La tele da para todo
por gusto se dejaron saquear, y los semáforos estaban coludidos con el gobierno para dejarse destruir. Boric y vallejos deben asumir que saben muy bien de dónde vienen los encapuchados -de los sectores ultras y trotskistas de universidades y colegios- y deben entender que la gente ya se cansó de las marchas y el blablablá. Salvo, por supuesto, los termocéfalos de siempre...
El crédito con aval ya terminó, la fiscalización se está endureciendo, los intereses han bajado, la superintendencia de universidades está funcionando: es decir, resultados concretos para las peticiones de movimiento, mientras sus líderes han cosechado pérdidas millonarias para la ciudad y semestres completos echados por la borda para sus bases.