La Contraloría detectó una serie de irregularidades en obras de construcción del centro comercial “Paseo Chiloé” del grupo Pasmar en Castro.
Se trata de la respuesta del órgano contralor a un informe ingresado hace algunos meses por el Colegio de Arquitectos donde se detallaron seis puntos sobre irregularidades e incumplimientos en la ejecución del proyecto de inversión privada.
Uno de los reparos se refiere a que la edificación declara una carga de ocupación de 999 personas y 149 estacionamientos, cuando la autorización de carácter administrativo otorgado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo daba cuenta de un equipamiento menor.
Además, la Contraloría consignó que no consta que la obra desde su inicio, hubiere estado a cargo de un constructor, aspecto que debió ser fiscalizado por la dirección de Obras Municipal.
El citado documento extendido por el organismo contralor dejó al descubierto notables diferencias entre los permisos de edificación y las obras ejecutadas. Sobre este punto se establece que, ante estas anomalías, se realizaron presentaciones judiciales efectuadas por la Dirección de Obras Municipal ante el Juzgado de Policía Local, por lo que al ente contralor no le corresponde intervenir.
Previamente se conoció que el Juzgado de Policía Local de Castro cursó una multa de 80 millones de pesos a las dos empresas que construyen el centro comercial, debido a irregularidades durante su construcción.






