Nuestros héroes sacrificaron sus vidas , otros sacrificaron en un exilio eterno su derecho a la felicidad, todo ello para que el destino de nuestra patria cayera en las manos de los Luksic, de los Angelini, de los Matte o se decida en Casa Piedra o en la reuniones de la Sofofa.
Otros héroes màs recientes se inmolaron para defender el derecho a explotar nuestras riquezas, y sin embargo ayer los ingleses se enriquecieron con nuestro salitre y hoy en dìa nuestro cobre se lo han apropiado los extranjeros y los sinvergüenzas autóctonos.
Nuestros héroes de ayer y de antes de ayer combatieron para construir un pueblo entero y digno con instituciones a su imagen, todo ello para que las instituciones de hoy en dìa se presten para que los derechos de ese pueblo sean desconocidos o pisoteados.
Nuestros héroes habìan querido hacer de nuestro paìs un oasis de libertad y de democracia, que el mismo Bolívar habìa elogiado, todo eso para que nuestra vida polìtica no sea, como hoy en dìa , màs que una burlesca comedia, sufrida por los màs concientes y los màs frágiles como una cruel tragedia.
¿Cómo celebrar el 18 en esas condiciones?
De lo que se trata es de reanudar con nuestra historia y retomar los estandartes de los antepasados que sacrificaron todo para construir una patria.
José Cañas C.






