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Álvaro Scaramelli deja la presidencia de la SCD

El cantautor anunció que no continuará en su cargo, luego de la controversia que provocaron los millonarios ingresos que obtuvo desde que asumió. “Los músicos merecen un presidente de consenso”, dijo.

Diario Uchile

  Sábado 1 de julio 2017 9:17 hrs. 
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Álvaro Scaramelli dejará de ser el presidente de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) en los próximos días, debido al escándalo que provocaron los 130 millones de pesos que ha percibido en los últimos meses, los mismos en los que ha ocupado el cargo.

“No voy a mantenerme en el cargo porque creo que los músicos merecen un presidente de consenso, alguien que no esté siendo cuestionado. Independiente de lo que determine la auditoría y aunque su resultado sea a mi favor, he decidido dar un paso al costado”, dijo el hombre de “Déjenme”.

En rigor, Scaramelli no renunciará a su cargo. El nuevo consejo escogido en mayo pasado debería asumir a fines de julio, pero lo hará la próxima semana y deberá ratificar al presidente, al vicepresidente y al secretario. En ese contexto, Scaramelli decidió no repostular, como lo han hecho los presidentes de la SCD durante sus 30 años de existencia.

“Todo el ruido que ha generado esta situación y la molestia que se ha desatado en redes sociales, en parte motivada por los dichos de Flor Motuda, requieren una señal por parte de la SCD que demuestre que nuestra intención no es acabronarnos con nada”, dijo el músico al diario La Tercera.

“Esto ocurre en el término de mi período y lo que hago es no ofrecerme para una nueva postulación. A mí me hubiese encantado haber estado cuatro o seis años, me encanta la SCD y trabajar por esta institución”, añadió.

Scaramelli insistió en su inocencia y negó haber usado alguna influencia para recibir los millonarios recursos: “Lo veo más bien como una mala coincidencia porque si yo no fuera presidente nadie me estaría cuestionando nada, recibiría tranquilamente mis derechos. Esto es una coincidencia en un ambiente donde los dineros causan dolor en algunas personas. Entonces, en lugar de verse como un mérito, se ve como un aprovechamiento. Yo diría que es un problema estético. Como bien dijo Roberto Márquez en la asamblea: puede ser legal pero se ve mal”, concluyó.