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Año XII, 7 de agosto de 2020

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Avanza tramitación de proyecto que reconoce a afrodescendientes chilenos

El proyecto que reconoce al pueblo tribal afrodescendiente chileno pasó a la sala de la Cámara de Diputados para continuar su discusión. Iniciativa que permitirá incluir a esta población como una categoría en el Censo, además de adscribir a acuerdos internacionales como el Convenio 169 de la OIT.

Karina Palma

  Sábado 16 de septiembre 2017 10:44 hrs. 





Según la primera encuesta de caracterización de la población afrodescendiente del Instituto Nacional de Estadística (INE), aplicada el año 2013 en la XV Región de Arica y Parinacota, solo en ese territorio cerca de ocho mil 500 personas son afrodescendientes, lo que equivale a un 4,7 por ciento.

Cifras que en el resto del país no son tan claras, principalmente por la falta de reconocimiento legal de este pueblo. Situación que puede cambiar si se aprueba el proyecto que otorga reconocimiento legal al pueblo tribal afrodescendiente, cuya iniciativa pasó a la sala de la Cámara de Diputados el pasado miércoles.

El proyecto desarrollado por el diputado socialista Luis Rocafull pretende, entre otras cosas, incorporar a este pueblo como una categoría en el Censo. La diputada comunista Karol Cariola, quien también impulsó la propuesta, señaló que este reconocimiento es fundamental para la formulación de políticas públicas que vayan en beneficio de estas personas.

“Fueron las mismas personas quienes demandaron este proyecto que varios parlamentarios quisimos apoyar. Chile es uno de los pocos países en América Latina que no cuenta con un reconocimiento a la cultura, tradiciones y derechos que tiene el pueblo afrodescendiente”, sostuvo.

El proyecto establece también el reconocimiento de la identidad cultural, idioma, tradición histórica, cultura, instituciones y cosmovisión del pueblo tribal afrodescendiente chileno. Además, asume que en el territorio nacional sus miembros han sido históricamente víctimas de la estigmatización y discriminación desde el tiempo de la colonia, lo que es calificado como un crimen contra la humanidad según el Derecho Internacional.

Marta Salgado, de la Organización Oro Negro de Arica, valoró el avance de la iniciativa y destacó que la propuesta es fruto del trabajo que han realizado las distintas agrupaciones que forman parte de la Mesa Afrodescendiente.

Si bien la mayor cantidad de organizaciones que se encargan de este tema se encuentran en Arica, Marta aseguró que la población afrodescendiente se distribuye por todo el país. “La importancia de un proyecto como este es reconocer que en Chile hubo esclavos africanos y que su aporte a la identidad nacional está y continúa hasta nuestros días”.

“Todo el trabajo que hemos hecho en la Región, tanto en educación como en salud, tiene que verse coronado con estadísticas. Para los proyectos de inclusión, son los mismos organismos institucionales los que nos exigen que estemos reconocidos”, afirmó.

Otra de las garantías que otorga este reconocimiento es la posibilidad de ser consultados como pueblo mediante el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles”.

De acuerdo al proyecto, los afrodescendientes chilenos corresponden a todas las personas que, teniendo nacionalidad chilena, son descendiente de la diáspora africana y se autoidentifican como tal, compartiendo su cultura, historia y costumbre.

La negación histórica y su presencia en la sociedad actual

Cristian Báez, investigador y dirigente de la organización Lumbanga, indicó que el reconocimiento es parte de la política de reparación hacia el pueblo afrodescendiente chileno. En ese sentido, se refirió a la negación histórica que existe sobre su presencia en el discurso oficial de la nación, consecuencia de “la constitución de un Estado que excluyó a la comunidad negra e indígena”.

“Años antes del centenario de Chile, el Estado mandó a hacer una especie de investigación para identificar quiénes eran los chilenos a 100 años de la liberación. Ahí Chile se reconoció como un país de blancos y a partir de esa construcción se invisibilizó no solo lo indígena, sino también lo negro”.

Camila Yañez, investigadora del folclor afro y las raíces afrodescendientes en Chile, explicó que “desde que comenzaron a llegar los españoles, las primeras empresas de conquista venían con afrodescendientes”.

“Después en la Colonia llegaron muchos barcos de negreros que no solo venía de otras partes de América, sino directamente de África y también de España, en el caso de los negros ladinos, a quienes se les enseñaba el idioma y un oficio. Chile fue parte del mercado mundial de trata esclava”, comentó.

Según cuenta Camila, cuando comenzó a asentarse Santiago había lugares donde se concentraba parte de la población afrodescendiente, como Avenida Matta. “A ese lugar le llamaban el callejón de los monos porque ahí se encontraban los negros ladinos que eran comprados con un oficio. Hasta el día de hoy en calles cercanas, como Victoria, se pueden encontrar oficios que estaban ligados a la presencia negra, por ejemplo la zapatería”.

Al igual que Camila, Marta Salgado y Cristian Báez coinciden en que existe influencia de elementos africanos en nuestra cultura, lo cual muchas veces es desconocido por la mayoría de las personas, uno de los ejemplos más significativos sería la cueca.