Más allá del estricto apego a la ley, el “estándar ético” propuesto por Carolina Goic ha puesto en el centro del asunto a una serie de otros parlamentarios vinculados a conductas reñidas con la ética. Radio y Diario Universidad de Chile revisó algunos de los casos emblemáticos.
El poderoso canciller prusiano afirmó una vez que “quién se haya enterado de cómo se fabrican longanizas o cómo se hacen las leyes, ya no podrá dormir en la noche”. A la luz de sus dichos, el actual Congreso de Chile parece ser una fábrica de salchichas.
Diputados rechazaron el informe Sename II en medio de acusaciones cruzadas, presiones de La Moneda y cálculos varios. Semana donde además la Coordinadora NO + AFP anunció un plebiscito, Bachelet comprometió el cierre de Punta Peuco y se concretó una masiva marcha de inmigrantes en medio de la discusión de la nueva ley de migración.
Por lo general las personas poderosas, influyentes o bien conectadas en Chile casi siempre se ven favorecidas. Basta con recordar varias “noticias” de la semana recién pasada.
En su octavo y último discurso presidencial, Bachelet descubrió la retórica política y colocó a su gobierno en una línea histórica que la emparienta con Aguirre Cerda, Frei Montalva y Allende Gossens. Es un loable intento por recuperar la iniciativa y por tratar de no entregarle nuevamente el poder a Piñera. Sin embargo, es una visión demasiado autocomplaciente.
Al observar más de cerca las encuestas y la correlación de las actuales fuerzas políticas chilenas, emerge un cuadro contra-intuitivo: el candidato derechista de Chile Vamos está más cerca de perder en las urnas, incluyendo las primarias, que de volver a La Moneda.
La foto semanal no es precisamente una para enmarcar. A los frentes de mal tiempo, que dejaron cientos de damnificados, se sumaron otras noticias como el récord de endeudados. Claro, los políticos no podían faltar: el patrimonio de Piñera y los negocios socialistas solo profundizan la crisis nacional.
La única preocupación de los dos principales conglomerados políticos del país es obtener el mejor resultado electoral para mantenerse en el poder. En esa ecuación, la ciudadanía no es una variable determinante.
La DC está en una posición incómoda. Nadie en el mundo político se cree el bluff de ir solos a primera vuelta, sobre todo considerando que la candidata falangista podría salir cuarta en noviembre.
Detrás de las frases hechas de la derecha se esconde un profundo vacío: Piñera no tiene un plan político que no sea aplicar la retroexcavadora al gobierno de la Nueva Mayoría.
El gobierno de la Nueva Mayoría ha optado por una defensa cerrada del modelo previsional privado, proponiendo sólo unos pequeños ajustes cosméticos que no cambian la naturaleza del modelo. Y no importa cuantos millones de chilenos salgan a la calle: el sistema se mantiene.
Al igual como sucede en Estados Unidos, Piñera parece estar blindado y sus “fechorías” no le afectan públicamente. Podría pararse en el paseo Ahumada y gritar que se va a enriquecer aún más a costa de todos los chilenos y no perdería ningún voto. Y, así, será proclamado candidato presidencial de la derecha.
Los DC históricos han vuelto de la mano de El Mercurio. Mariana Aylwin aparece todos los días en ese periódico. Su diminuto movimiento llamado “Progresismo con progreso” recibe en ese medio una difusión digna de un partido hegemónico. Otros díscolos derechistas, como Edmundo Pérez Yoma y los tres hermanos Walker, también se aprovechan del megáfono que le otorga el diario del moribundo Agustín Edwards.
Mientras Piñera trata de convencer sobre su inocencia en el caso Exalmar, Lagos modifica estrategias para subir en las encuestas. A meses de la elección, los dos expresidentes podrían ver sucumbir sus aspiraciones presidenciales, sin embargo, pelearán voto a voto el apoyo del empresariado, único sector del país que los puede devolver a la casa de gobierno.
Continuidad de la Nueva Mayoría; definición de listas parlamentarias y refichaje, son parte de las tareas que tiene el conglomerado oficialista. Chile Vamos no tiene el camino más despejado: la investigación que recae sobre Sebastián Piñera amenaza con aguarles el retorno a La Moneda. Bienvenido marzo y bienvenido con él los dolores de cabeza que más de uno tendrá que soportar.
Mientras los políticos se toman sus últimos días de vacaciones antes del marzo presidencial, las Isapres anunciaron que deberán subir los costos de los planes de salud para cubrir el desorden del sistema público. Noticias de verano que pasan inadvertidas en medio de festivales, alfombras rojas y partidos políticos que, sin ningún pudor, lloran públicamente para conseguir mejores condiciones de reafiliación.
A estas alturas a varios caciques del PPD les interesa muy poco el futuro de Lagos y mucho más su propia supervivencia. Por eso, en las filas de ese partido se está imponiendo la idea de cumplir solamente con los requisitos mínimos de reinscripción de militantes.