El envío a Estados Unidos del empresario es interpretada como una maniobra de supervivencia de la presidenta interina: el objetivo ya no sería blindar lealtades históricas, sino sostener un modelo urgido por el alivio de las sanciones.
El exdiplomático enfrenta acusaciones por lavado de dinero en territorio estadounidense. Caracas había denunciado su detención de 2020 como una violación a su inmunidad diplomática y exigido su liberación durante años.
Tras la captura de Nicolás Maduro, la presidenta interina fusionó ministerios y cesó al empresario Alex Saab como titular de Industrias. El ajuste incluyó nuevos nombramientos en las carteras de Transporte y Comunicación.