La ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv y la fuerte respuesta de Teherán han dejado cientos de víctimas civiles, el descabezamiento de Irán y una emergencia humanitaria que ya se expande al Golfo Pérsico.
La organización humanitaria reportó ataques en 24 provincias, destacando una masacre en una escuela infantil. Teherán asegura haber causado bajas masivas a tropas estadounidenses en la región.