La izquierdista Catherine Connolly ganó la presidencia de Irlanda con un 63% de los votos, aunque con una baja participación, marcando un giro del país en el panorama político, en un contexto de creciente crispación política interna.
LArepresentante de la izquierda irlandesa (IND), ganó la presidencia con el 60,7% de los votos, confirmando el batacazo de la coalición de centroderecha de Fianna Fáil y Fine Gael.