Hechos como el despliegue del USS Nimitz y la acusación contra Raúl Castro abren la puerta a acciones directas. Sin embargo, Estados Unidos no puede permitirse tener dos flancos abiertos. Por ahora, una invasión a gran escala parece poco probable.
El diálogo ha estado orientado a “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, precisó Díaz-Canel. Según Washington, Cuba representa una “amenaza excepcional”.
Estados Unidos endureció su presión sobre Cuba con un cerco energético que profundiza la crisis. Washington lo justifica como vía para un cambio político, pero aumentan las críticas por su impacto humanitario.
Resultado final: 66,87 % de los más de 6 millones de votantes respaldó el proyecto, aunque el “no” recibió un porcentaje no menor, esto es 33,13%. En tanto, las cifras registraron una abstención del 25,01 %, la más alta para un referendum en el país.