Además, por 50 votos a favor, 68 en contra y 10 abstenciones, la Cámara rechazó un segundo proyecto que proponía solo la regulación de este tipo de carreras, con el fin de respetar las tradiciones del campo chileno. El texto fue archivado.
La iniciativa de ley consideraba penas de presidio menor en su grado mínimo y multas de 2 a 30 UTM a quienes promuevan o difundan las corridas que involucran a canes, sin distinción de raza, en todo el país y perseguía penalmente a sus organizadores.