Pese a que el objetivo era garantizar un fondo de US$200 mil millones para remediar la crisis de biodiversidad, no se alcanzó un consenso. “El mundo desarrollado bloqueó cualquier tipo de acuerdo”, afirmó Estefanía González de Greenpeace.
“Llevamos casi 30 años viviendo con represas”, dijo Dungün Leü de la agrupación Malen Leubü, quienes junto a organizaciones ambientales interpondrán esta acción pues la institución no respetó el Convenio 169 y autorizó la intervención de la empresa.