El gobierno de Javier Milei denunció penalmente a petroleras israelíes y canadienses por operar en la cuenca Malvinas Norte con licencias británicas, acusándolas de vulnerar la legislación argentina y los derechos soberanos sobre el archipiélago.
La reacción con Argentina -visita de Milei incluida- puso en cuestión al Gobierno. Políticos y analistas evalúan las medidas del Estado, el déficit estratégico de la Cancillería y el alineamiento de la región con los intereses de Washington.
La académica critica a una Cancillería que considera reactiva y subordinada a afinidades ideológicas. Además, alerta sobre riesgos soberanos frente a Argentina y una sumisión ante Estados Unidos.
El Museo de la Memoria, la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Chile y el Colegio de Periodistas condenaron el veto al medio, alertando un daño a la libertad de prensa y al pluralismo democrático.
La militante del Partido Socialista y nieta del fallecido mandatario afirmó que con sus dichos el presidente argentino “elogió el derrocamiento” de Allende y normalizó “la ruptura institucional” que ocurrió en nuestro país en septiembre de 1973.
“Esta base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de Argentina”, afirmó el mandatario trasandino.
La actividad reunió a sectores de oposición en paralelo a la cita de ultraderecha, donde participaron los presidentes Kast y Milei. La exministra Vallejo (PC) cuestionó el tono del evento y advirtió sobre una posible “involución democrática”.
La reunión entre ambos mandatarios duró cerca de 35 minutos y también incluyó materias como minería, energía, cooperación antártica e infraestructura y pasos fronterizos.
El mandatario argentino inauguró la cumbre de ultraderecha en Santiago con un respaldo al régimen de Pinochet y una embestida contra las protestas de 2019 en Chile, las que calificó de “ola de violencia izquierdista”.
El Presidente Kast encabezó un gabinete regional en Punta Arenas en la víspera de la llegada de su par argentino a Chile, mientras La Moneda espera la firma del país vecino de un documento que descartaría una administración compartida del Estrecho.
La asistencia del Mandatario al encuentro de ultraderecha genera cuestionamientos incluso entre parlamentarios de su propio sector, mientras la reunión con el jefe de Estado argentino se dará en medio de una disputa diplomática abierta.
La visita se producirá en medio de la controversia generada por declaraciones del brigadier argentino Gustavo Valverde sobre la soberanía en el Estrecho de Magallanes.
El encuentro entre ambos mandatarios en el marco del Foro de Madrid generó críticas de la oposición, sector que pidió al Ejecutivo adoptar una postura firme frente a Argentina tras el reciente cruce diplomático por el Estrecho de Magallanes.
El presidente del PPD llamó a Kast a “ponerse los pantalones y ponerse firme en la defensa de nuestra soberanía y del interés de Chile”. Además, se refirió a las negociaciones arancelarias con Estados Unidos y la candidatura de Bachelet a la ONU.
El sumo pontífice iniciará en Montevideo su gira sudamericana, que incluirá Buenos Aires y cuatro ciudades peruanas, en lo que será el primer regreso del religioso a la región donde fue misionero.
El Gobierno de Argentina informó que Brasil solicitó el regreso a Buenos Aires del embajador argentino, en medio de la crisis diplomática generada por las declaraciones de Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva.
El presidente brasileño obtuvo el respaldo del Partido de los Trabajadores en su congreso de Sao Paulo y lidera las encuestas frente al senador Flávio Bolsonaro, de cara a las elecciones del 4 de octubre.