Con el objetivo de consagrar de manera legal el concepto de “violencia gineco-obstétrica”, las diputadas (PPD) Loreto Carvajal y Marcela Hernando (PRSD) presentaron un proyecto de ley para perseguir conductas de funcionarios de centros médicos que eventualmente podrían agredir a las futuras madres que se encuentran ejerciendo sus labores de parto.