Tras el regreso del magnate republicano a la Casa Blanca, Estados Unidos ha pasado de garante del orden internacional a ser su principal disruptor. Aranceles, intervenciones y una diplomacia del shock marcan un mundo más inestable e impredecible.
El hombre más rico del planeta dispara con todo contra el presidente de EE.U., días después de anunciar su salida de la Casa Blanca como asesor a cargo de DOGE. La política fiscal del líder republicano fue la gota que rebalsó el vaso en la relación.