Los presidentes de Rusia y China indicaron que el aumento de la tensión en Medio Oriente “no responde a los intereses de nadie”. Además, ambos mandatarios manifestaron su disposición a impulsar medidas que permitan la estabilidad de la región.
El objetivo, según justificó el portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos, es “proteger a los ciudadanos y fuerzas estadounidenses (…) a Israel y reducir la tensión mediante la disuasión y la diplomacia”.
Uno de los más destacados asesores de la Casa Blanca sobre el conflicto en Oriente Próximo desmintió categóricamente que Estados Unidos diera su aprobación a Israel para invadir el sur del Líbano, tal y como lo han informado durante esta semana.
Al menos 154 instalaciones de la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo acogen a desplazados, en centros que están saturados y en donde la falta de suministros básicos hace temer nuevas emergencias.