Durante una histórica vigilia en la Basílica de San Pedro, el Pontífice exigió a los líderes mundiales detener la carrera armamentista y dejar de utilizar el nombre de Dios para justificar la guerra.
La excanciller María Fernanda Espinosa afirmó que la ONU requiere una “cura de austeridad” por recortes de 20%. Abogó por la reforma del Consejo de Seguridad y criticó la falta de seguimiento a los 40.000 mandatos creados.