La decisión del nuevo Gobierno de centroderecha de eliminar las subvenciones a la gasolina y el diésel, que duplicó los precios, desató una ola de protestas y paros en La Paz, El Alto y Santa Cruz, en medio de una crisis económica y alta inflación.
“Nuestra democracia está en riesgo por el golpe de Estado que han puesto en marcha grupos violentos que atentan contra el orden constitucional”, publicó en Twitter, Evo Morales.