Actores claves en la discusión legislativa y del mundo futbolístico subrayaron que la iniciativa permitirá avanzar hacia estándares más exigentes de transparencia y gobernanza. “Conoceremos a los reales dueños de los clubes”, destacó el SIFUP.
Pese a los reparos presentados por varios dirigentes del balompié criollo, la administración del Presidente José Antonio Kast destacó que la iniciativa “moderniza el modelo de propiedad y gestión del fútbol chileno”.
Desde el movimiento No+ANFP afirmaron que las gestiones de última hora reflejan una falta de conducción institucional del fútbol chileno. Sostienen además que el proyecto fue discutido por una década y que debería aprobarse sin más modificaciones.