La cinta del director británico sitúa su trama en los meses previos al golpe de 1973 y, desde la ficción, vuelve a poner en el centro el rol de la inteligencia estadounidense en Chile.
Una nueva amenaza de desalojo viven los habitantes del campamento René Schneider en Antofagasta. La alerta se encendió a raíz de una nueva ofensiva del gobierno provincial para frenar el levantamiento de nuevas tomas. Pablo Rojas, de la ONG Fractal, apunta a la cobertura de los subsidios como la razón de la creación de nuevos campamentos:
Si alguien tenìa dudas en esa época de la voluntad criminal de los fascistas chilenos, el asesinato del comandante en jefe del ejército hubiera debido disiparlas por completo. Sin embargo no fue asi. Para los golpistas el delito del General Schneider era de respetar a la letra la Constitución chilena es decir cumplir con el […]