Mientras continúan las labores de rescate en condiciones precarias, autoridades locales pidieron ayuda internacional para enfrentar la emergencia sanitaria, en medio de acusaciones cruzadas entre el Gobierno congoleño y el grupo rebelde M23.
Esta nueva epidemia está afectando a la provincia de Kasai, en el centro del país.
La decisión de la cartera se da luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara una emergencia de salud pública de preocupación internacional a raíz de un brote detectado en África, asociado a una cepa más letal.
El representante diplomático Luca Attanasio recibió un disparo en el abdomen mientras recorría el este del país, junto a fuerzas de la ONU. El guardaespaldas de Attanasio y su chofer también resultaron muertos en el ataque.