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Ciencias

Médico chileno propone nueva batería de exámenes diagnósticos para Alzheimer

Cecilia Valenzuela, Facultad de Medicina U de Chile

alzehimer

Diferentes estudios internacionales han señalado como predictores tempranos de esta patología a pequeños y sutiles cambios o síntomas, los cuales podrían ser tan confiables como los modernos biomarcadores.

Con los avances de la tecnología y los conocimientos médicos, las investigaciones en materia de biomarcadores para diferentes enfermedades son lo que está en boga porque suponen la factibilidad de saber con antelación de años o décadas, la probabilidad de presentar una determinada patología o condición.

“El problema”, dice el doctor Patricio Fuentes, neurólogo y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile en el hospital institucional y Del Salvador, “es que no todos los países pueden hacer este tipo de exámenes a sus pacientes, puesto que aún son de altísimo costo. Acá tenemos la epidemiología de un país envejecido pero los recursos de uno subdesarrollado”. Por ello es que fue invitado por la “Alzheimer Disease International” para exponer en su conferencia mundial, realizada a comienzos de marzo de 2012 en Londres, respecto del “Diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer: posible sin biomarcadores?”

En este encuentro mundial, el experto pudo apreciar que, “dado que hay muy pocas novedades respecto de posibles terapias, hay muchas en materia de diagnóstico precoz, o sea en la fase en que se tienen lesiones características y típicas sin presentar síntomas clínicos. De hecho, se ha estimado que 10 o 15 años antes de que se evidencie algún síntoma, ya se tiene la enfermedad, neuropatológicamente hablando”.

En el caso de los biomarcadores, explica que se pueden constatar lesiones cerebrales tempranas en la etapa preclínica de la enfermedad, aún antes de que sea incuestionable, gracias a una técnica radiológica llamada PET, que detecta, por ejemplo, la acumulación de amiloides -principal componente de las placas seniles-, o la disfunción sináptica producida por alteraciones en la proteína TAU, cuya función es ayudar a regular el equilibrio del tráfico de células nerviosas.

Ojo con los olvidos recurrentes

“Sin embargo, diferentes estudios internacionales han ido demostrando que diversos y sutiles cambios cognitivos o funcionales, que generalmente se pasan por alto, son predictores, en fases muy tempranas, de la posibilidad de desarrollar enfermedad de Alzheimer. Por ejemplo, un gran factor de riesgo es tener un familiar directo que haya tenido este mal. Pero otro, muy subvalorado incluso por el equipo médico, es la “queja cognitiva subjetiva” a edad media de la vida; es decir, una persona de 45 o 50 años que dice que se le olvidan las cosas. Hasta los mismos médicos le restamos importancia a ese síntoma, atribuyéndolo a cansancio, estrés, falta de sueño o depresión, pero está demostrado mediante pruebas más específicas de deterioro cognitivo, que hay un continuum entre estas quejas y la declinación cognitiva futura, leve o en grado de demencia”.

Otros síntomas que ha arrojado el conocimiento internacional como altamente predictores de Alzheimer, explica el doctor Fuentes, además de ciertos defectos de memoria, son los problemas con la fluencia verbal, las dificultades en el manejo financiero, trastornos en el ritmo y variabilidad de la marcha, cambios en la conducta, pérdida de interés y depresión, entre otros, “a los cuales se puede poner más atención en el examen clínico”.

Por eso, explica, es que “optimizando de forma focalizada la calidad del examen clínico convencional, sin usar tecnología sofisticada, se puede mejorar muchísimo la calidad del diagnóstico anticipado. Es más, es cosa de prestar atención a factores de riesgo tales como el sedentarismo, colesterol alto, sobrepeso, hipertensión, poca educación y cierta edad: si alcanzan cierto puntaje el riesgo de desarrollar demencia a 20 años del 16,4%. Si a eso se añade la posible queja cognitiva subjetiva, problemas en la fluidez de la conversaciones, problemas en el manejo de dinero que antes no se tenían y sutiles cambios en la marcha, se podría tener mayor certeza respecto de la probabilidad de desarrollar Alzheimer”.

Ahondando en esta propuesta, recuerda que hay exámenes como el APOE -prueba que detecta una predisposición genética característica del Alzheimer, y que se hace con una muestra de saliva- o el test llamado AD8, que consta de ocho preguntas focalizadas que arrojan la probabilidad de desarrollar esta enfermedad con una certeza contrastada con la que ofrecen los biomarcadores, que son sencillos de aplicar y a un costo razonable. Por ello, añade, perfectamente podrían integrarse a una nueva batería de exámenes que ofrezca, con la confiabilidad de los análisis tecnológicos modernos, la posibilidad de un diagnóstico temprano, fácil de hacer en centros de atención primaria o en zonas alejadas, sin que involucre grandes inversiones.

8 Comentarios

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    avatar Mary Pan dice:
    hola. realmente tu articulo me ayudo mucho, yo trabajo en un hogar para ancianos, estoy especializada en el area de Allzheimer tambien y estas innovaciones hacen que nosotros como medicos, podamos dar más respuestas a familiares y pacientes como aporte quisiera dejar esta pagina, que tiene a los mejores hospitales especializados en Alzheimer www.saludsa.com
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    avatar Adriana dice:
    Pienso que este deterioro ha sido siempre igual, lo que ocurre es que ahora tiene un nombre, hay estudios clinicos y también hay muchos más ancianos que hace 100 años atrás, piensen que a comienzos del siglo 20 la esperanza de vida no sobrepasaba los 35 años..y ahora es cerca de los 85.
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    avatar Claudia dice:
    Qué incidencia tendrán los sicofármacos para que esta enfermedad se desarrolle a futuro?, (pastillas para dormir, antidepresivos, calmantes fuertes para el sistema nervioso u otro tipo de fármacos), lo digo porque conozco personas que han estado en tratamientos con estos tipos de fármacos y han desarrollado esta enfermedad en etapas tempranas de su ancianidad ¿será que estos fármacos producen un cierto adormecimiento o deterioro de algunas células cerebrales?. Esta enfermedad tiene mayor recurrencia en nuestros tiempos que el el pasado?, ¿es una enfermedad que se desencadena por la vida loca que llevamos y que todo lo arreglamos con una ida al sicologo o siquiatra y vamos tomando remedios para adormecer nuestros males?, son preguntas que me gustaría que alguien me las contestara.
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    avatar marta dice:
    Eso de la genética o que si el padre, abuelo u otro pariente haya tenido tal o cual problema de salud en un determinado momento de su vida y haya dejado este lugar llamado tierra, no implica necesariamente que uno de los descendientes lo tenga.Eso se llamma "determinismo". Cada cual puede decidir,lo quiere para su vida,cada uno debe empezar a asumnir su vida y hacer uso de su libre albedrío, decidir estar enfermo con esa o aquella enfermedad y morir por tal motivo, si así lo estima conveniente, decidir estar pleno de salud y de vida.Los médicos, no todos, ejercen su profesion, profestizando sobre enfermedades, es una conducta social adquirida y aceptada como tal, han sido formados por una tipo de cultura y porque les conviene mantener a la gente creyendo que nacimos para enfermarnos.Creo que Cada cual es dueño de su cuerpo y es responsable de su vida,se nos ha inculcado que otros deben decirnos qué es lo que debemos hacer y no hacer con nuestro cuerpo.Se nos ha regalado un cuerpo y un sistema inmunológico perfecto, si no funciona bien, deberíamos preguntarnos qué es lo que no estamos haciendo bien, cómo lo estamos alimentando, qué comida material y espiritual le estamos metiendo, somos más que pura materia.La madre naturaleza tiene todo para que tomemos lo que necesitamos.
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    avatar Adriana dice:
    Yo tengo como un 50% de probabiliddes geneticas, pero en realidad es duro reconocer que uno puede terminar así...no se si quiera saber, tal vez si hubiera alguna terapia sería diferente, o si la medicina fuera capaz de definir un patron de conducta tanto alimentaria como de habitos, tendría sentido saber de antemano si uno tiene o no la predisposición.
    Porque sólo por decirle alguien que puede terminar así, la reacción puede ser negativa y llevar a depresión y suicidio. Si alguien ha tenido que sufrir con un padre o madre con esa enfermedad sabe perfectamente que es atroz.
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    avatar Eduardo Mateluna dice:
    El no querer saber si tendré o no una enfermedad de tanto impacto en la calidad de vida, me parece absurdo, respetable de todas maneras la posición de los que así opinan. Pero claramente si existe la posibilidad de diagnosticar o definir una predisposición a tener esta enfermedad, ayudara a su estudio más profundo y quizás se puedan mitigar sus efectos. Sería importante que los médicos fueran más proactivos y pongan mayor atención en los síntomas indicados por los pacientes y hacerles el seguimiento correspondiente.El diagnostico temprano claramente puede ayudar.
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    avatar Alekoten dice:
    Hay muchas razones para los olvidos. Algunos se hacen recurrentes cuando se cambia de actividad como al jubilar; las actividades ya no son las mismas y la persona se enfoca en otras actividades. También es frecuente que , con el tiempo, las articulaciones no respondan como antes y el caminar ya no es tan "fluido" como hace 20 años...
    Y CIERTO ¿que gana el paciente con saber que va derecho a los brazos del "amante italiano" : Franco Deterioro.

    Saluditos
    A
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    avatar Isabel Riquelme dice:
    Interesante la información, mi madre tiene Alzheimer y Ademas mi abuela murió con esta enfermedad. Mi disposición genética es incuestionable. Lamentablemente no hay indicios de que, el diagnostico temprano tenga algún benéfico o ayude a evitar el deterioro o la enfermedad en si. Mi elección hoy es no saber si la tendré en el futuro. Saludos.