Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 28 de mayo de 2022

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Terremoto e innovaciones asistenciales

Columna de opinión por Antonio Infante
Martes 9 de marzo 2010 4:32 hrs.


Vivimos momentos de duelo nacional, son muchas las víctimas y los damnificados por el terremoto. Es el momento de recurrir a nuestra memoria y ejercer la solidaridad que nos ha caracterizado en estas situaciones. También es el momento de la creatividad frente a la crisis de recursos.


Vivimos momentos de duelo nacional, son muchas las víctimas y los damnificados por el terremoto. Es el momento de recurrir a nuestra memoria y ejercer la solidaridad que nos ha caracterizado en estas situaciones. También es el momento de la creatividad frente a la crisis de recursos.

Hace setenta años en el terremoto de Chillán, Salvador Allende como ministro de Salud ordenó la coordinación entre los diferentes servicios asistenciales que tenía la nación y sentó allí las bases de lo que sería posteriormente el Servicio Nacional de Salud.

Hoy las cifras indican que se han caído o están inutilizados hospitales muy importantes y eso obliga a innovar en soluciones asistenciales ya probadas en otras partes del mundo y que en Chile ha habido resistencia en implementar.

Es el momento de enfatizar las medidas de salud pública, principalmente asegurando la calidad del agua de bebida; es el momento de estrechar la coordinación entre consultorios municipales y la red hospitalaria; es el momento de activar las redes comunitarias para llevar asistencia y protección a los domicilios o lugares donde se encuentren los más necesitados. Talcahuano, por ejemplo, puede reactivar una red de botiquines comunitarios que fue muy importante; Valparaíso y Santiago pueden resucitar grupos de salud comunitarios para que cumplan una función semejante.

Al personal de salud habrá que cuidarlo ya que el riesgo de agotamiento es alto y por ello la necesidad de contar con relevos y refuerzos, pero también es el momento que esos funcionarios paguen la deuda que tienen con la población, demostrando que prevalecen los valores de la solidaridad antes que las reivindicaciones que los llevaron a paralizar tantas veces en los últimos años.

Pero la tarea principal estará en manos del nuevo ministro de salud que con una crisis hospitalaria profundizada por las circunstancias deberá apelar a nuevas formas de atención, reforzando la atención primaria municipal con su estrategia de salud familiar; mejorando la capacidad técnica de los consultorios con la asistencia de especialistas en las áreas críticas; implementando nuevas formas de hospitalización en los domicilios que han quedado en pie o en los lugares habilitados para ello; instalando camas de observación en los SAPU para descongestionar la urgencia de los hospitales; promoviendo la cirugía ambulatoria y una atención más ágil por los especialistas para evitar que aumenten las listas de espera. Todas estas soluciones ya se han probado en el sector privado del país y el nuevo ministro las conoce bien.

La red pública de salud ha demostrado que es estratégica e indispensable. El terremoto da la posibilidad de incorporar innovaciones que la fortalecerán y represtigiarán frente a la ciudadanía y en esa tarea se pondrá a prueba la voluntad política de las autoridades que asumen en los próximos días.

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.