Según informaron las autoridades en el campamento Esperanza, la primera ayuda consiste en agua con azúcar para seguir con el envío de glucosa, suero líquido, medicamentos y alimentos en forma de gel, ya que la comida sólida podría generarles problemas digestivos.
“Nosotros ya tenemos preparados los elementos necesarios para aportarles a los trabajadores en una primera fase hidratación con algún contenido de glucosa para probar la tolerancia oral, para ver cómo está su tubo digestivo y si ellos están en una buena condición desde el punto de vista de la tolerancia a la hidratación inicial se iniciaría luego el proceso de alimentación a través de alguna solución alimentaria líquida”, explicó Jorge Díaz, médico director de la Asociación Chilena de Seguridad en la región de Atacama.
Las autoridades también están a la espera de la llegada de la máquina que permitirá excavar de manera vertical la mina para rescatar a los 33 trabajadores.
André Sougarret, quien ha estado a la cabeza de las operaciones de rescate, explicó algunos detalles de las faenas de las máquinas que comenzaron a trabajar a primera hora, encamisando el ducto hecho por la sonda que llegó ayer hasta los trabajadores, y detalló las operaciones de la máquina proveniente a la División Andina de Codelco.
“Lo primero que se va a hacer es un diseño de ingeniería, una topografía importante en este caso, y después empieza el proceso de perforación de un tiro que es el doble de tamaño a lo que se estaba haciendo actualmente. No hay peligro de derrumbe en la perforación. Teniendo una buena topografía se puede estar más seguros de llegar a un buen éxito”, señaló el experto.
Esos trabajos comenzarían mañana y podrían extenderse hasta por cuatro meses.
Respecto de las maniobras de rescate que vienen ahora, el ingeniero en Minas y director de la Federación de Sindicatos de Supervisores y Profesionales de Codelco, Hernán Cepeda, recomendó hacer uso del procedimiento de excavación a través de un piloto el que creará un diámetro aproximado de 66 centímetros que avanzará desde abajo hacia arriba.
Este procedimiento es el más seguro dijo el ingeniero en Minas, y que tardaría unos 100 días en lograr sacar a los 33 mineros que permanecen a 700 metros de profundidad en la mina San José.



