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Año XIV, 3 de diciembre de 2022

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Recta final en Doha para alcanzar un acuerdo sobre el cambio climático

RFI

  Sábado 8 de diciembre 2012 9:00 hrs. 
Radio-Uchile

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Como es habitual en estas grandes citas anuales sobre el clima, que agrupa a más de 190 países, las negociaciones se prolongarán durante la noche.

El Norte y el Sur se enfrentan sobre los detalles del “segundo acto” del protocolo de Kioto y sobre la cuestión central de la ayuda financiera a los países en desarrollo para hacer frente al calentamiento global.

“Esta mañana, seguimos estando igual de lejos de lo que habría que hacer para asumir el desafío del cambio climático, pero el día no terminó”, declaró a la AFP el ministro de Relaciones Exteriores de Nauru, Kieren Keke, en nombre de la Alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS).

En las últimas semanas, los informes y estudios han dado la alerta sobre la realidad del cambio climático y el hecho de que los esfuerzos realizados hasta ahora son insuficientes.

Desde 1995, la comunidad internacional se reúne cada año, bajo los auspicios de la ONU, para tratar de aumentar y repartir de forma equitativa las reducciones de gases de efecto invernadero (GEI) entre las diferentes naciones.

Pero los esfuerzos con los que se han comprometido los diferentes países, en el marco de estas laboriosas y complejas negociaciones, ponen a todo el mundo en una trayectoria muy preocupante de +3ºC a +5ºC y no +2ºC, el umbral más allá del cual el sistema climático podría ponerse en peligro.

Lejos de aportar una respuesta a la altura del desafío, la conferencia de Doha sólo tienen por vocación dar nacimiento al acto II de Kioto y llegar a un acuerdo sobre la ayuda financiera a los países del Sur.

La próxima gran cita de la comunidad internacional es la de 2015 en París para lograr un acuerdo “universal” sobre las reducciones de GEI que implique a todos los países, incluidos a los dos grandes contaminantes del planeta, China y Estados Unidos, con medidas que deberían entrar en vigor en 2020.

De momento, la única herramienta legalmente vinculante es el protocolo de Kioto, cuyo acto I acaba a finales de diciembre y sólo obliga a reducir sus GEI a los países industrializados, con la notable excepción de Estados Unidos.

El alcance de Kioto 2 será esencialmente simbólico porque sólo se aplicará a la Unión Europea y a Australia tras la renuncia de Japón, Rusia y Canadá, es decir a sólo el 15% de los GEI globales. Pero los países del Sur lo quieren mantener, en nombre de la “responsabilidad histórica” del Norte en el desajuste climático.

Algunos puntos seguían centrando duras negociaciones, como el futuro del surplus de cuotas de emisiones de GES heredadas de Kioto 1 que países como Polonia querían ver reconducidos.

Los países en desarrollo, con los AOSIS a la cabeza, exigen que la cantidad sea considerablemente reducida, y avanzan que estos créditos sólo permiten reducir los GEI en teoria.

Parecen haber perdido ya un primer combate en la duración del protocolo. que querían de 5 años y no de 8 para no paralizar demasiado tiempo los objetivos de reducción de GEI, considerados demasiado bajos.

El otro caso espinoso es el de la ayuda que los países del sur esperan de los países desarrollados, es decir 60.000 millones de dólares hasta 2015, para garantizar una transición entre la ayuda de urgencia de 30.000 millones de dólares para 2010-2012 y la promesa de 100.000 millones anuales hasta 2020.

Sin embargo, Estados Unidos, la UE, con excepción de algunos Estados miembros, e incluso Japón no parecen dispuestos a proponer cifras, y el único compromiso propuesto se contenta con “invitar a los países desarrollados a someter en 2013 pistas viables para aumentar la ayuda financiera”.

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