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Londres: Municiones con uranio empobrecido para Ucrania

Columna de opinión por Pablo Jofré Leal
Martes 2 de mayo 2023 11:08 hrs.


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Estados Unidos y sus aliados, principalmente aquellos agrupados en la organización del Tratado del Atlántico Norte -OTAN- y que tiene al gobierno de Washington y el británico como sus referentes, no dejan de nutrir a Ucrania con más y más armas, incluso aquellas que ocasionan daños a la salud y el medio ambiente.

Esto, con el claro objetivo de alejarse de cualquier posibilidad de paz, así determinado por el gobierno de Joe Biden al presidente ucraniano Volodimir Zelensky, en orden a intensificar las acciones militares  haciendo caso omiso a los llamados de la República Popular China, que ha señalado su disposición de mediar entre Rusia en su conflicto con Ucrania y sus socios, que es hablar del propio Estados Unidos y la organización atlantista, quienes han señalado que un armisticio es inaceptable para ellos, aunque suelen repetir hipócritamente que son parte del conflicto. ¿Cuál es el objetivo de dicha estrategia irracional?

A partir de las declaraciones que emanan, desde los enemigos de Rusia, queda en evidencia que se está catalizando a Zelensky, su casta política y los sectores militares nazis, para seguir con acciones militares que está generando una sangría en sus filas y resultados desastrosos para un ejército como el ucraniano que no tiene opción de vencer a Rusia, aunque ello signifique una derrota de tal magnitud que implique un retroceso en el país euroasiático en el plano económico, demográfico e indicadores de desarrollo humanos, que harán inviable cualquier posibilidad, en mediano plazo de tener una Ucrania autosuficiente.

En ese marco, la decisión del gobierno británico, por orden de Washington, pero compartido por Londres, de suministrar, entre otras armas, municiones perforantes con uranio empobrecido (1) con todos los efectos que ello conlleva para la salud de la población, los soldados y el medio ambiente a convertir a Ucrania en una tierra “arrasada, quemada y desierta”. Fue la viceministra de Defensa británica, Annabel Goldie, la que señaló que su país enviará al régimen de Kiev munición que incluye proyectiles perforantes que contienen uranio empobrecido. Muy eficaces para destruir los tanques y vehículos blindados modernos”.

El ministro de las Fuerzas Armadas británicas del Reino Unido James Heappey ratificó que Londres entregó tanques Challenger 2 a Ucrania, incluidos cartuchos perforantes con uranio empobrecido. Noticia entregada en vísperas de un nuevo aniversario de los bombardeos de la OTAN sobre la ex Yugoeslavia – incluyendo su capital Belgrado – el año 1999 bajo el marco de la llamada Operación Ángel de la Misericordia”. Lo evidente es que el suministro de estas armas con uranio empobrecido, que tienen los efectos descritos, constituye una amenaza global, incluso para esa sociedad ucraniana que Washington y Londres dicen defender. La idea parece ser que la impunidad es el concepto que estos socios del terror quieren volver a imponer con la impunidad que tuvieron en Serbia, Libia, Irak y Siria. Debe preocuparnos a todos pues sus efectos no distinguen amigos de enemigos. Los efectos de la radioactividad van más allá de la región donde se encuentren dichos materiales. Nadie debe hacerse ilusiones, que la contaminación enfocada en un lugar no va a tener efectos directos e indirectos en otros países.

Es tal la hipocresía, irresponsabilidad y carácter criminal del gobierno del primer ministro Richi Sunak, que su ministro de las fuerzas armadas James Heappey sostuvo que su país no vigila la utilización que hace Ucrania de los proyectiles con uranio empobrecido y que no están obligados a limpiar los proyectiles con este material radiactivo después de terminar el conflicto. Tal reconocimiento de las autoridades del Reino Unido determinó que el portavoz Adjunto del secretario general de la Organización Mundial, Farhan Haq, reconociera la preocupación de la ONU tras conocer que Reino Unido había comenzado a enviar a Ucrania munición de uranio empobrecido. Nos preocupa su despliegue por parte de cualquier país del mundo” (2).

Por su parte, el presidente ruso, Valdimir Putin, en el contexto de esta decisión occidental señaló que “Parece que Occidente ha decidido luchar contra Rusia hasta el último ucraniano, no con palabras, sino con hechos. En este sentido, me gustaría señalar que, si todo esto sucede, Rusia tendrá que reaccionar, teniendo en cuenta que el Occidente colectivo ya está empezando a utilizar armas con un componente nuclear” (3) fueron las palabras de Putin tras su último encuentro con el primer ministro Xi Jinping. Posteriormente, la respuesta de su gobierno no se dejó esperar, anunciando el un acuerdo con su aliado de Bielorrusia, para el despliegue de armas nucleares tácticas en el territorio de su vecino.

El general de División Igor Kirílov, comandante en jefe de las Fuerzas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de Rusia en la sesión informativa sobre las consecuencias del suministro de las municiones con uranio empobrecido al régimen de Kiev señaló que “esta munición subcalibre perforante es utilizado para disparar contra tanques y blindados a distancias de fuego directo. El uso de uranio empobrecido se debe a su alta densidad. Las aleaciones de tungsteno tienen características similares, pero su producción es mucho más costosa. Se fabrica en países que disponen de reservas de uranio y de tecnología de procesamiento y su uso se planifica en territorios extranjeros, cuando no es necesario pensar en su impacto ambiental”. Londres apoya guerras con municiones costosas y efectos desastrosos, pero que jamás usarán en su territorio.

Kirílov recuerda que en conflictos armados la munición de uranio empobrecido ha sido utilizada exclusivamente por la OTAN y su uso, por ejemplo, en Irak, en la ciudad de Faluya ha significado que se le denomine la segunda Chernóbil. El principal riesgo de la radiación del uranio empobrecido se produce en el cuerpo cuando entra en forma de polvo y además los compuestos de uranio, permaneciendo en el suelo siguen representando un riesgo a largo plazo de efectos adversos para personas, animales y cultivos. El informe entregado por Kirílov consigna, que las víctimas de la política irresponsable de sus propios dirigentes fueron los soldados de la OTAN, que participaron en las campañas militares en la ex Yugoeslavia e Irak (4)

En el caso de Ucrania, Occidente conoce bien los efectos negativos de los proyectiles mortales proporcionados por Londres. Esto, a pesar que el uso de tales municiones causará daños irreparables a la salud de los soldados ucranianos y a su población, los países de la OTAN, en particular el Reino Unido, suministran este tipo de armas a Kiev. Con ello se contaminarán tierras cultivables, propagándose por diseminación al resto del país. Los daños en complejo agroindustrial en Ucrania serán irreversibles, en su producción agrícola y ganadera, perjudicando cualquier posibilidad de exportar productos agrícolas al resto del mundo. Y, veremos ahí, si los mismos gobiernos que apoyan el uso de estas armas, querrán comprar los productos agrarios y cárnicos de su aliado Zelensky.

Pablo Jofré Leal
Artículo Para Hispantv
Permitida su reproducción citando la fuente

  1. Las críticas al uso de este tipo de armas radican, al mismo tiempo, el hecho que ocasiona daños contra el medio ambiente y causa de enfermedades como el cáncer. El Tercer Reich fue quien primero utilizó estas armas y posteriormente lo ha hecho Estados Unidos y la OTAN en la agresión contra serbia, donde se lanzaron 15 toneladas de ese uranio empobrecido generando miles de casos de enfermedades oncológicas. Washington utilizó este tipo de munición en la invasión a Irak, Libia y Siria.
  2. https://www.huffingtonpost.es/global/onu-alerta-sobre-tipo-arma-enviada-ucrania.html
  3. https://actualidad.rt.com/actualidad/461533-putin-rusia-vera-obligada-responder
  4. https://es.mil.ru/es/news-page/country/more.htm?id=12461679@egNews

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.