Luego de un acuerdo judicial, este viernes los tres soldados bolivianos detenidos el 25 de enero en territorio chileno obtuvieron su libertad y abandonaron el país durante la tarde. En esa línea, el senador Jorge Pizarro lamentó las “pésimas” condiciones en que quedan las relaciones entre ambos países después de la escalada de declaraciones de las autoridades chilenas y bolivianas.
Este lunes se realiza la audiencia judicial que resolvería la situación de los uniformados, formalizados por porte ilegal de armamento de guerra e ingreso por paso no habilitado. Mientras, el canciller Alfredo Moreno acusó al presidente Evo Morales de estimular la “odiosidad hacia los chilenos”.