El fiscal general Todd Blanche sospecha que el sospechoso detenido en la cena de corresponsales, Cole Allen, pretendía atentar contra toda la cúpula de la administración Trump presente en el evento.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores manifestó su solidaridad con el pueblo estadounidense y reafirmó que la violencia es contraria a los valores democráticos.