La estabilidad de Medio Oriente se ve amenazada por la escalada del conflicto bélico. No son solo dos países enfrentados, sino que es una batalla que involucra a potencias globales, actores regionales, alianzas militares y economías energéticas.
Con la diplomacia estancada y las tensiones en aumento, EE.UU. retiró personal diplomático de Irak. Tel Aviv se prepara para atacar a la república islámica, abriendo un escenario con posibles repercusiones regionales y en el equilibrio global.