Enfrascado en un pasatiempo cínico de demonizar a Irán y presentarse como víctima de una confabulación internacional en su contra, Netanyahu miente permanentemente: acusa a la República Islámica de Irán de tener un programa secreto de fabricación de armas nucleares cuando la nación persa es signataria del TNPN, ha abierto las puertas de sus centros nucleares a la OIEA, ha declarado a través de su líder religioso y sus líderes políticos que por convicción y creencia no admiten la fabricación de artefactos nucleares y se ha comprometido con el G5 + 1 para tomar medidas que garanticen la confianza de la sociedad internacional, pero sin renunciar a su derecho de desarrollar un programa nuclear pacífico.
El Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu señaló que responderán con mano dura al ataque ocurrido este martes y culpó a Hamas y la Yihad Islámica. El presidente palestino, Mahmoud Abbas, por su parte, condenó el atentado y llamó a terminar con el ciclo de violencia en la zona. Si bien, Hamas no se atribuyó la autoría del ataque, elogió a quienes lo llevaron a cabo.
El líder de la oposición israelí, el laborista Isaac Herzog, advirtió que su país se está quedando solo y que el voto favorable del Parlamento británico a la declaración del Estado palestino es fruto del fracaso de las políticas del primer ministro, Benjamín Netanyahu “necesitamos una política que vaya más allá de la pataleta, aseguró Herzog, ya que debemos reconsiderar la estrategia diplomática para recuperar la iniciativa y evitar la condena internacional.
La nueva escalada de terror en los territorios palestinos, principalmente en la Franja de Gaza, continúa con su periplo de destrucción tras la ofensiva de las Fuerzas armadas israelitas, sumando día a día nuevos muertos y heridos.
El Estado hebreo anunció el jueves que suspendía las negociaciones con la Autoridad Palestina, como consecuencia del anuncio de un gobierno de unidad con el movimiento islamista Hamas, que se niega a reconocer la existencia de Israel. El presidente estadounidense Barack Obama sostuvo que el acercamiento entre las dos facciones rivales palestinas “no ayuda” en las negociaciones.