El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó pronunciarse abiertamente sobre un apoyo de Washington al anunciado plan de las autoridades israelíes de ocupar la Franja de Gaza, señalando que esto “dependerá en gran medida de Israel”.
La catástrofe humanitaria que vive la Franja alcanza un nuevo punto crítico: hoy es el lugar más hambriento del mundo, donde más de 1 millón de niños podría morir de inanición. Lejos de ceder, Israel anunció la ampliación de su ofensiva militar.
La respuesta del movimiento islamista a la propuesta patrocinada por EE.UU. se produjo pocos días antes de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, viaje a reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump.
El presidente estadounidense, condenó la “caza de brujas” de la que dice está siendo víctima el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y ha criticado que se le obligue a comparecer ante la Justicia “por nada”.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha anunciado este martes la entrada en vigor de un “alto el fuego” entre Israel e Irán. Por su parte, el primer ministro Benjamin Netanyahu ha aceptado la tregua.
“El ataque fue una demostración de fuerza completa”, advierten expertos. Irán evalúa responder sin ceder soberanía, mientras China y Rusia observan con cautela. “Trump está ávido de victorias”, apuntan analistas ante un conflicto que se desborda.
El primer ministro israelí celebró lo que calificó como una “audaz decisión” y un “hito histórico”, afirmando que “cambiará la historia” y reforzará la alianza EE.UU.-Israel en la cruzada contra el programa nuclear iraní.
El Gobierno de Israel ha emprendido en las últimas horas “un maratón de llamadas” con autoridades de todo el mundo en el que básicamente ha esgrimido que “no tenía otra opción” que lanzar una nueva cadena de ataques sobre Irán.
El exsubsecretario de Defensa además cuestionó el sistema de las Naciones Unidas por ser incapaz de proteger los derechos humanos de la población palestina: “Hoy no existe una estructura de gobierno internacional que garantice su cumplimiento”.
Tras el retiro de los agregados militares en Tel Aviv, el Ejecutivo descartó la ruptura de relaciones. Para exautoridades del Minrel, la decisión era “necesaria” pero advirtieron los riesgos de un quiebre diplomático total.
Mientras Gaza vive una catástrofe humanitaria y los organismos internaciones emplazan a Israel a dejar entrar la ayuda al enclave palestino, el Ejecutivo decidió retirar a los agregados militares en Tel Aviv, generando todo tipo de respuestas.
El asedio de Israel en la Franja de Gaza no da tregua. Sus fuerzas de Defensa del país han intensificado durante las últimas horas su operación Carros de Gedeón para tomar el control del pequeño enclave palestino.
El grupo islamista estaría esperando la respuesta israelí para lograr un alto al fuego en el destruido enclave. La organización llamó a jornadas internacionales para denunciar “el genocidio y la muerte por inanición” de la población palestina.
La ONU advierte que 14 mil bebés podrían morir de inanición en el enclave palestino. El gobierno de Netanyahu retiene ayuda, continúa su ofensiva y admite haber permitido durante años el financiamiento de Hamás con fondos de Qatar.
Mientras la hambruna se expande a través del enclave por el bloqueo israelí, la operación militar deja a diario cientos de muertos, elevando las cifras a más de 53 mil fallecidos desde que comenzó la ofensiva de Israel el pasado 7 de octubre de 2023.
La OMS afirmó que al menos 57 niños han muerto de hambre en el enclave palestino desde marzo y alertó de que si la grave situación humanitaria persiste, cerca de 71 mil menores de cinco años sufrirían desnutrición aguda en los próximos once meses.
El analista Mladen Yopo señaló que “no ha entrado ningún camión de agua, comida, combustible, suministros médicos a Gaza por más de dos meses. Esto está generando situaciones límites a 2 millones 400 mil personas”.